Davos, Suiza. El primer ministro canadiense, , declaró que el "viejo orden mundial" no va a ser recompuesto e invitó a otros países a unirse frente a "las grandes potencias" que han desmontado un mundo basado en normas.

En un discurso en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), que se celebra hasta el próximo viernes, Carney afirmó que el mundo está padeciendo "una ruptura" y no "una transición", en la que "los grandes poderes" están utilizando la "integración económica como un arma".

"No se puede vivir con la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración se convierte en la fuente de la subordinación", continuó Carney para añadir que Canadá está recalibrando sus relaciones.

El primer ministro canadiense utilizó el ensayo 'The Power of the Powerless' (El Poder de los Sin Poder) del autor checo, y antiguo presidente de la República Checa, Václav Havel, para ilustrar la situación actual en la que parece que "el orden mundial basado en normas está apagándose", "los poderosos pueden hacer lo que quieren y los débiles deben sufrir".

Lee también

Según Carney, de la misma forma que el poder del sistema comunista en el este de Europa desapareció cuando la sociedad empezó a dejar de seguir las normas impuestas por los gobiernos, "es el momento en el que las empresas y los países" se rebelen contra las grandes potencias.

Ante esta situación, el líder canadiense señaló que los países más débiles pueden optar por aislarse para protegerse lo que, en su opinión, producirá "un mundo de fortalezas que será más pobre, más frágil y menos sostenible".

"Y la cuestión para potencias medias como Canadá no es si debemos adaptarnos a la nueva realidad. Debemos. La cuestión es si nos adaptamos limitándonos a levantar muros más altos o si podemos hacer algo más ambicioso ahora", continuó.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, con el mandatario estadounidense, Donald Trump. Foto: de Evan Vucci. AP
El primer ministro canadiense, Mark Carney, con el mandatario estadounidense, Donald Trump. Foto: de Evan Vucci. AP

Carney puso como ejemplo Canadá, que está estableciendo nuevas relaciones para construir "coaliciones que funcionen, asunto por asunto", creando "una densa red de conexiones en comercio, inversión y cultura, de la que podamos tirar frente a retos y oportunidades futuras".

El primer ministro canadiense también expresó su "firme" apoyo a y Dinamarca y el compromiso "inquebrantable" de Ottawa con el artículo 5 de la OTAN que habla de la protección a los miembros.

Lee también

"Canadá apoya firmemente a Groenlandia y Dinamarca, y apoya plenamente su derecho exclusivo a decidir el futuro de Groenlandia", dijo.

Carney concluyó señalando que mientras las grandes potencias pueden permitirse ir por libre "por ahora", las potencias medias no pueden.

"Cuando solo negociamos bilateralmente con un poder hegemónico, negociamos desde la debilidad. Aceptamos lo que se nos ofrece. Competimos entre nosotros por ser los más complacientes. Esto no es soberanía", dijo.

Por lo que propuso "dejar de fingir, de nombrar la realidad, de construir nuestra fortaleza en casa y de actuar juntos. Ese es el camino de Canadá. Lo elegimos abierta y confiadamente, y es un camino abierto de par en par a cualquier país dispuesto a recorrerlo con nosotros".

El discurso de Carney se produjo poco después de que el principal periódico de Canadá revelase que las fuerzas armadas canadienses, por primera vez en más de un siglo, ha elaborado un esquema teórico sobre una posible respuesta de Canadá a una invasión de Estados Unidos.

           Únete a nuestro canal               ¡EL UNIVERSAL ya está en WhatsApp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

mcc

Google News

Más Información

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses