Londres.- La policía continuaba registrando este viernes la antigua vivienda de Andrew Mountbatten-Windsor, un día después de que el de Inglaterra pasó casi 11 horas detenido por presunta conducta indebida en el ejercicio de un cargo público, vinculada a su amistad con el fallecido delincuente sexual convicto .

Tras uno de los días más tumultuosos en la historia moderna de la familia real británica, Mountbatten-Windsor regresó a su nueva residencia en la finca de Sandringham, el retiro privado del , a unos 185 kilómetros (115 millas) al norte de Londres.

La policía ya dio por finalizado el cateo en Wood Farm, donde Mountbatten-Windsor vive mientras espera que su nueva casa, en la cercana Marsh Farm, esté lista.

Lee también

Las autoridades continúan registrando Royal Lodge, su antigua vivienda de 30 habitaciones en el parque cercano al Castillo de Windsor, al oeste de la capital británica, donde el hermano menor del rey residió durante décadas hasta su desalojo a principios de febrero. Camionetas sin distintivos, que se cree que son vehículos policiales, han estado entrando a los terrenos durante toda la mañana del viernes.

Andrew Mountbatten-Windsor —que fue fotografiado recostado en el asiento trasero de su coche, conducido por un chófer, tras quedar en libertad el jueves por la noche en una comisaría cerca de Sandringham— continúa bajo investigación, lo que significa que la policía del Valle del Támesis —responsable de las zonas al oeste de Londres— no lo ha acusado ni lo ha exonerado.

El entonces príncipe Andrés al salir de la Catedral de St. Giles tras la llegada del féretro con los restos de su madre, la reina Isabel, en Edimburgo, Escocia, el 12 de septiembre de 2022. Foto: Peter David Josek / AP
El entonces príncipe Andrés al salir de la Catedral de St. Giles tras la llegada del féretro con los restos de su madre, la reina Isabel, en Edimburgo, Escocia, el 12 de septiembre de 2022. Foto: Peter David Josek / AP

La detención del expríncipe Andrés se gestó durante años

La detención se produjo tras años de acusaciones sobre su relación con Epstein, quien se quitó la vida en una prisión de Nueva York en 2019. La acusación que motivó el arresto es que Mountbatten-Windsor —que en octubre dejó de ser el príncipe Andrés de Inglaterra cuando su hermano, el rey Carlos III, le retiró los títulos y honores y lo desterró de Royal Lodge — compartió información comercial confidencial con el financiero caído en desgracia cuando era enviado comercial de Reino Unido.

Lee también

En concreto, correos electrónicos que hizo públicos el mes pasado el Departamento de Justicia de Estados Unidos parecían mostrar que Mountbatten-Windsor compartió reportes de visitas oficiales a Hong Kong, Vietnam y Singapur.

Uno de ellos, fechado en noviembre de 2010, parecía haber sido reenviado por Andrew cinco minutos después de recibirlo. Otro, unas semanas más tarde, parecía demostrar que remitió a Epstein un informe confidencial sobre oportunidades de inversión en la reconstrucción de la provincia afgana de Helmand.

La policía del Valle del Támesis ya había indicado previamente que también estaba revisando la denuncia de una una mujer fue víctima de trata y llevada a Reino Unido por Epstein para mantener un encuentro sexual con Andrés. La detención del jueves no estuvo relacionada con ese caso.

Otras fuerzas policiales británicas también están llevando a cabo sus propias investigaciones sobre los vínculos de Epstein con Reino Unido, incluyendo un análisis de los registros de vuelos en aeropuertos grandes y pequeños.

Mountbatten-Windsor ha rechazado constantemente cualquier irregularidad en su relación con Epstein, pero no comentó las acusaciones más recientes surgidas tras la publicación de los llamados archivos de Epstein.

Lee también

Detención de expríncipe Andrew fue repentina, pero investigación tomará tiempo

La policía irrumpió en los terrenos de la vivienda de Mountbatten-Windsor para detenerlo a las ocho de la mañana del jueves —el día de su 66º cumpleaños— y lo trasladó a la comisaría de Aylsham para interrogarlo.

Se desconoce el contenido de su declaración. Es posible que no dijera nada o que respondiera “sin comentarios”, como es su derecho.

Los expertos sostienen que la mala conducta en el ejercicio de un cargo público es muy difícil de probar.

“En primer lugar, debe determinarse si Andrew Mountbatten-Windsor ocupaba un puesto dentro del gobierno que encaje con la condición de funcionario público”, explicó Sean Caulfield, abogado penalista de Hodge Jones & Allen. “No existe una definición estándar a la que se pueda recurrir con claridad”.

La Fiscalía de la Corona tendrá la decisión final acerca de la imputación de Mountbatten-Windsor, que sigue ocupando el octavo puesto en la línea de sucesión al trono.

Lee también

Andrew Gilmore, socio del despacho Grosvenor Law, indicó que la fiscalía seguirá un procedimiento en dos fases conocido como “Código para fiscales de la Corona”.

“Esa prueba consiste en determinar si, basándose en las pruebas, hay más posibilidades reales de obtener una condena que de no obtenerla, y si el asunto es de interés público”, señaló. “Si se cumplen estas dos condiciones, se presentarán cargos y el caso pasará a los tribunales”.

¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

mcc

Google News

Más Información

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses