Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Japón y Países Bajos condenaron las recientes represalias de Irán contra infraestructuras energéticas en el Golfo, y se dijeron "dispuestos a contribuir" a la seguridad en el estrecho de Ormuz, cerrado de facto por Teherán.
El comunicado comienza condenando "en los términos más tajantes" los ataques iraníes contra "barcos desarmados", infraestructuras civiles, instalaciones de petróleo y gas y el cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de Irán, que - recuerdan - son una violación de la resolución 2817 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Subrayan que los ataques iraníes tendrán consecuencias que "van a sufrir gente de todo el mundo, especialmente los más vulnerables".

"Pedimos una moratoria inmediata y general sobre los ataques a infraestructuras civiles, en particular las instalaciones petroleras y de gas", indicaron los seis países en un comunicado conjunto.
"Nos declaramos dispuestos a contribuir a los esfuerzos necesarios para garantizar la seguridad del paso por el estrecho" de Ormuz, añadieron estos países, sin dar mayores detalles de cómo sería esa contribución.
"Aplaudimos el compromiso de las naciones que se han sumado a un plan de preparación", señalan, sin dar otros detalles.
"La seguridad marítima y la libertad de navegación benefician a todos los países", concluyen, antes de llamar "a todos los países a respetar la ley internacional".
Lee también “Irán busca causar mayor daño posible a Estados Unidos”
Ni Estados Unidos ni Israel -país este último que también ha bombardeado una enorme instalación gasística en Irán en las últimas horas- aparecen mencionados por su nombre en el comunicado.
En tiempos normales circula por ese estrecho el 20% del petróleo y el gas natural licuado consumidos a nivel mundial.
Su cierre de hecho por parte de Irán, en represalia por el ataque de Estados Unidos e Israel en curso desde el 28 de febrero, ha disparado los problemas logísticos y de aprovisionamiento y elevado el precio del barril de crudo por encima de los 110 dólares.
El miércoles, el ejército israelí atacó el gigantesco yacimiento gasístico de South Pars-North Dome, compartido por Irán y Qatar. Es la reserva de gas conocida más grande del mundo y abastece cerca del 70% del gas natural doméstico de la república islámica.
Lee también Ataque a yacimientos de gas iraní dispara petroprecios
En represalia, Irán atacó Ras Lafan, en Qatar, el mayor complejo industrial y puerto de exportación de gas natural licuado (GNL) del mundo.
También hubo ataques este jueves contra dos refinerías de petróleo en Kuwait y contra una instalación petrolera en el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, utilizada por Arabia Saudita para exportar crudo evitando el estrecho de Ormuz.
mcc