Los Ángeles. César Chávez, símbolo de la comunidad latina y máxima figura de la lucha campesina en Estados Unidos, ha sido acusado por diversas mujeres, incluyendo su compañera de lucha, Dolores Huerta, de abuso sexual.
Una investigación publicada este miércoles por The New York Times revela que las víctimas de Chávez, fallecido el 23 de marzo de 1993, no lo denunciaron y sus colaboradores ocultaron durante décadas los abusos de los que ahora es señalado
Dos mujeres afirmaron que Chávez abusó de ellas en la década de 1970, cuando eran menores de edad. Ambas son hijas de militantes de la Unión de Campesinos (UFW), el mayor sindicato campesino de Estados Unidos, que Chávez cofundó en 1962.

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Una de las mujeres, Ana Murguía, dijo que el líder comenzó a tocarla de forma inapropiada cuando tenía 12 años y él más de 40. Aclaró que no hubo penetración.
Otra mujer, Debra Rojas, afirmó que los abusos físicos comenzaron cuando ella tenía 13 años, y que mantuvo relaciones sexuales completas con el dirigente desde los 15, lo que encuadra como violación bajo la ley de California.
Dolores Huerta, de 95 años y quien mantuvo una relación de pareja con un hermano de Chávez, dijo al diario que Chávez la forzó a tener sexo en dos ocasiones en los años 1960, encuentros que derivaron en sendos embarazos que ella escondió. Ambos bebés fueron entregados por Huerta a otras familias.
Huerta emitió más tarde un comunicado en el que afirmó que "guardé este secreto por tanto tiempo porque construir el movimiento y garantizar los derechos de los trabajadores del campo fue la obra de mi vida", señaló este miércoles en un comunicado.
"Saber que lastimó a niñas me revuelve el estómago", agregó, al tiempo que pidió salvaguardar la lucha campesina. "Las acciones de César no disminuyen las mejoras permanentes alcanzadas para los trabajadores del campo".
Sobre los hijos que entregó a otras familias, Huerta señaló que "con el paso de los años, he tenido la fortuna de desarrollar una relación profunda con estos hijos, que ahora son cercanos a mis otros hijos, sus hermanos. Pero nadie sabía la verdad sobre cómo fueron concebidos, hasta hace algunas semanas".
"He guardado este secreto suficiente tiempo. Mi silencio termina aquí", concluyó.
Múltiples congresistas, organizaciones de defensa de los hispanos y el gobernador de California, Gavin Newsom, condenaron los supuestos abusos sexuales cometidos por Chávez.
Newsom admitió en una conferencia de prensa que “ninguno” sabía del hecho y que se tomarán medidas. “Estamos a favor de la justicia, de la verdad, de la transparencia. Respaldamos a las víctimas”, subrayó.
El Caucus Hispano del Congreso de Estados Unidos (CHC) advirtió en un comunicado que "la rendición de cuentas nunca muere” y resaltó que “cree inequívocamente” en los testimonios de las sobrevivientes y se solidariza con ellas; asimismo, condenó enérgicamente las acciones de Chávez consideradas como “aborrecibles”.
La organización Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), la más antigua en pro de los derechos civiles de las personas hispanas en Estados Unidos, también rechazó el comportamiento del que se le acusa a Chávez.
"Ninguna persona, independientemente de su estatura o legado, está por encima de la rendición de cuentas cuando se trata de proteger y respetar la dignidad de los demás", señaló la organización en un comunicado.
Por su parte, Voto Latino dijo que el presunto abuso sexual de mujeres y menores por parte de Chávez “es indefendible” y la condena de manera absoluta.
La organización que promueve la participación en política de los latinos reconoció que la noticia “es devastadora” para esa comunidad.
La investigación del periódico neoyorquino ha golpeado de sobremanera a California, el estado donde Chávez fue reconocido por su lucha sindical, tras encabezar junto con Huerta y otros líderes la huelga de recolectores de uvas de Delano, en el Valle Central del Estado Dorado, que empezó en septiembre de 1965, se extendió durante años y sirvió para que, por primera vez, los campesinos de diferentes orígenes -Mexicanos, filipinos y chinos- se unieran en un frente común.
Desde este martes, el Sindicato de Trabajadores Agrícolas (UFW) canceló las celebraciones que estaban programadas por el aniversario del nacimiento de Chávez, el 31 de marzo. En un comunicado calificó las acusaciones de abuso de "impactantes, inquietantes, devastadoras e indefendibles".
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, abrazó a las dos mujeres, Ana Murguia y Debra Rojas que sacaron las denuncias a la luz, así como a Huerta.
“Honro su fortaleza, así como la de cada mujer y niña que ha sido horriblemente perjudicada por quienes detentan el poder”, agregó la jefa del Ayuntamiento angelino.
En Texas, La Unión del Pueblo Entero (LUPE), fundada por Chávez y Huertas, emitió también un comunicado asegurando que se toman “en serio” las acusaciones y que abrirán un proceso para que las personas que se vieron perjudicadas puedan compartir sus historias “de forma confidencial” si lo desean.
Greg Abbott, gobernador de Texas, declaró que "el estado de Texas no celebrará el Día de César Chávez. He ordenado a todos los directores de agencias estatales de Texas que cumplan con esta orden. En la próxima sesión legislativa, trabajaré con los legisladores de Texas para eliminar por completo el Día de César Chávez de la legislación estatal".Indicó que "los informes sobre las horribles y ampliamente reconocidas acusaciones de agresión sexual contra César Chávez desmantelan, con razón, el mito de este héroe progresista y socavan la narrativa que elevó a Chávez a la categoría de figura digna de celebración oficial del Estado".
cc