Bogotá. El ultraderechista Abelardo de la Espriella y el senador izquierdista Iván Cepeda se disputarán la presidencia de Colombia en segunda vuelta, luego de que ninguno lograra la mayoría necesaria de votos en las elecciones del domingo. ¿Quiénes son y qué proponen?
Con 98.27% de las mesas contabilizadas, el abogado penalista De la Espriella mostró los colmillos y dio la sorpresa, al pasar a la segunda vuelta, del 21, de junio, en primer lugar, con 43.74% de votos. Cepeda quedó en segundo lugar, con 40.90%.
Conocido como "El Tigre", el ultraderechista es admirador del presidente estadounidense, Donald Trump, y donante del Partido Republicano.

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Hizo fortuna como abogado defensor de clientes controvertidos, como el empresario colombiano-venezolano Alex Saab, actualmente detenido en Estados Unidos, o David Murcia Guzmán, protagonista de la mayor estafa piramidal de Colombia.
El éxito empresarial lo convirtió en millonario y ahora busca repetirlo en su primera participación en política, en la que empezó de cero, para lo cual creó el movimiento de ultraderecha Defensores de la Patria con el objetivo de impedir la continuidad en el poder de la izquierda tras el gobierno del presidente Gustavo Petro.
Practicante judeocristiano, afirma que su objetivo es "que la empresa más importante del país, que es el Estado, sea manejada por gente que en su vida ha creado riqueza".
Además de Trump, De la Espriella se inspira en los presidentes argentino, Javier Milei, y salvadoreño, Nayib Bukele, pues cree que "la política necesita más empresarios y menos políticos".
Apuesta por sepultar el tribunal surgido del acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC en 2016 y que juzga los peores crímenes del conflicto armado.
Cantante de ópera aficionado, suele vestir trajes impecables sin corbata y mocasines.
Asegura que tiene "los cojones" para gobernar con "mano de hierro" al país con mayor producción de cocaína del mundo.
"En mi gobierno, bandido que no se someta (a la justicia) será dado de baja", sostiene. Para combatir a las mafias quiere aliarse militarmente con Estados Unidos e Israel.
A quienes le critican que nunca ha ocupado cargos públicos, les responde que eso, lejos de ser un problema, es una ventaja porque lo libra de compromisos con políticos y grupos económicos, y subraya que su experiencia está "en ser exitoso" como empresario, una característica que pretende trasladar al gobierno si gana la Presidencia en tres semanas.
Buena parte de su electorado procede de la feligresía de las iglesias católica y evangélica, que lo ven como un hombre de familia, contrario al aborto y a la que llama "ideología de género", aunque últimamente han salido en redes sociales videos de hace más de una década en los que se declaraba ateo y a los que responde que hace seis años recuperó la fe.
El senador Cepeda, por su parte, logró aglutinar, en menos de un año, a la izquierda colombiana alrededor de su nombre.
Cepeda, que se define como "sobreviviente del genocidio político" en Colombia, lleva la política en la sangre y tiene una vida de activismo en defensa de las víctimas del conflicto armado, los derechos humanos y los procesos de paz.
Hijo del senador Manuel Cepeda Vargas, del partido de izquierda Unión Patriótica asesinado en 1994 por agentes del Estado en complicidad con paramilitares, y de la líder comunista Yira Castro, Cepeda se presenta en estas elecciones como continuador del proyecto progresista de Petro.
"La muerte de mi padre me reorientó y me convirtió en lo que soy hoy", dijo Cepeda en una entrevista con la revista Semana en 2019.
A sus 63 años, este filósofo defiende un proyecto centrado en la paz, la justicia social y la lucha contra la corrupción, al insistir en que "Colombia no puede seguir atrapada en la violencia y la exclusión".
Por la persecución contra su padre, desde los tres años se exilió en Checoslovaquia, Cuba y Bulgaria.
Al regresar al país se puso del lado de las víctimas del conflicto armado, realizó un papel clave en el proceso de paz de 2016 que desarmó a la hoy extinta guerrilla de las FARC.
Petro "es el caudillo, el rupturista que caza peleas todos los días", en cambio Cepeda es una "persona más estratégica que está pensando en el largo plazo", "nadie lo saca de casillas", dijo a la AFP León Valencia, amigo de Cepeda.
Cepeda superó con quimioterapia un cáncer de colon y otro de hígado. En 2022 afirmó que tuvo "miedo de morir", pero en la actualidad asegura estar bien de salud.
Es blanco de críticas por ser el artífice de la "paz total", la política de Petro para negociar con todos los grupos armados.
Cepeda se compromete a continuar con las reformas sociales del gobierno, a las que llama "revoluciones".
"Venimos a profundizar las reformas y acelerar las transformaciones sociales que el país clama con urgencia para hacerlas irreversibles", dijo en uno de sus discursos frente a una plaza llena.
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