Más Información

Sheinbaum retrasa mañanera de este lunes; pidió a Cancillería mayor comunicación con EU e incluso llamada con Trump

Marco Rubio y Juan Ramón de la Fuente abordan desmantelamiento de los cárteles; EU reafirma su compromiso para combatirlos

Celebridades se manifiestan contra ICE en los Globos de Oro; Hollywood se suma a las protestas nacionales

Cierre del Refugio Franciscano en CDMX tras 40 años de rescate animal; disputa por predio, maltrato y protestas, esto se sabe del caso

Citlalli comparte foto de ciudadano cuadrándose ante Sheinbaum; resalta “ternura radical y respeto” a la Presidenta

Quién es quién en el asesinato de Carlos Manzo; exfuncionario, taxista y jefes de célula, estas eran las funciones de los ocho detenidos

¿Quién es Sady Loaiza?; el funcionario venezolano que hoy dirige la innovación de libros de texto en la SEP

Harfuch anuncia dos detenciones más ligadas al asesinato de Carlos Manzo; uno era el director de Relaciones Públicas
Las autoridades sanitarias y políticas británicas encubrieron la verdad sobre el escándalo de sangre contaminada que dejó cerca de 3 mil muertos en Reino Unido entre los años 1970 y 1990, concluyó el lunes una investigación pública.
Este escándalo, en el que miles de personas quedaron infectadas por hepatitis C y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), después de recibir transfusiones de sangre, "podría haberse evitado en gran medida", afirma el exjuez Brian Langstaff, que dirigió el informe, de siete años de trabajo.
"La magnitud de lo ocurrido es espantosa", describe en esta investigación de más de 2 mil 500 páginas que recorre miles de testimonios y documentos que prueban que "la verdad estuvo oculta durante décadas".
Lee también: Acusan a menor de 12 años por abuso sexual contra más de 10 niños durante seis años
Brian Langstaff señala sobre todo la responsabilidad de los sucesivos gobiernos por tardar en actuar cuando surgió el escándalo y por haber asegurado erróneamente en varias ocasiones que los pacientes habían recibido el mejor tratamiento.
Entre los años 1970 y principios de los años 1990, más de 30 mil personas que padecían hemofilia o habían sido sometidas a operaciones quirúrgicas fueron contaminadas por el virus de la hepatitis C y el VIH después de recibir transfusiones, a través de lotes de sangre procedentes principalmente de Estados Unidos.
Debido a la escasez de sangre, el servicio público de salud, el NHS (National Health Service), recurrió a proveedores estadounidenses que pagaban a sus donantes, entre los que se encontraban presos y miembros de otros grupos con un riesgo importante de infección.
Lee también: Difunden el que sería el último video de Ebrahim Raisi en el helicóptero antes de caer en Irán
"La respuesta de las autoridades vigentes no hizo más que agravar el sufrimiento" de las víctimas, señala el informe.
En 2017, el gobierno británico, entonces dirigido por la conservadora Theresa May, decidió abrir esta investigación pública para ofrecer transparencia sobre esta tragedia, calificada como "el peor desastre médico" en la historia del NHS.
En 2022, un informe ya había pedido a las autoridades que pagaran una indemnización inmediata a las víctimas, sin esperar al final de las investigaciones.
El gobierno anunció inmediatamente un primer pago de 100 mil libras a varios miles de personas.
El coste final de la compensación podría alcanzar varios miles de millones de libras y se anunciará esta semana.
kicp
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]
















