“Impunidad en Colombia, casi a 100%, en violencia a mujeres”

En últimos 10 días, dos niñas indígenas fueron violadas por soldados

“Impunidad en Colombia, casi a 100%, en violencia a mujeres”
Colombianos se manifestaron en Bogotá contra las fuerzas militares, luego de que se difundieran casos de abuso sexual a menores indígenas. Foto: RAÚL ARBOLEDA. AFP
Mundo 04/07/2020 02:23 José Meléndez / corresponsal Actualizada 03:26

San José.— Víctima de violación sexual, una niña de cuatro años enfrenta hoy la muerte en una sala de cuidados intensivos de un hospital en Colombia y, sin saberlo en su inocencia infantil, es un símbolo de denuncia, combate y repudio a la impunidad que es el hilo que encadena a miles de colombianas que viven un calvario de agresiones similares… sin lograr justicia.

Colombia se conmocionó en los últimos 10 días al revelarse que dos niñas indígenas fueron violadas por soldados, una la semana pasada y otra en 2019, en una sacudida social que se ahondó con lo que le pasó el lunes de esta semana a la menor que está ahora en cuidados intensivos.

Las Fuerzas Militares admitieron el pasado miércoles que 118 de sus oficiales y suboficiales son indagados por supuestos abusos sexuales de 2016 a 2020 y prometieron castigos para los culpables.

“No es una realidad nueva. Es algo que tristemente viene ocurriendo hace mucho tiempo”, adujo la colombiana Cristina Rosero, asesora legal en Bogotá del Centro de Derechos Reproductivos, grupo mundial defensor de derechos humanos.

“Existen muchas niñas que [en la guerra] padecieron violencia sexual de miembros de la Fuerza Pública [militares y policías] y de actores armados”, como guerrillas y otros grupos, dijo Rosero a EL UNIVERSAL.

“Resultaron embarazadas y debieron asumir maternidades forzadas. Los efectos son gravísimos. Lo que es más triste es que la impunidad es altísima, con una falta de protección general a las mujeres”, alegó la asesora legal.

Escena trágica

“Muy malas condiciones”, precisó el reporte sobre la niña al entrar el martes anterior al centro de salud, luego de que sus padres y vecinos la hallaron inconsciente, semidesnuda y entre piedras en la víspera a orillas de una quebrada en el sur de Colombia.

Un parte médico mostró la furia y la crueldad a la que la indefensa criatura fue sometida, con desgarros vaginales y pélvicos, lesiones severas en rostro, cráneo, abdomen y tórax y un choque del sistema nervioso. El victimario, de 27 y peón de la zona, quedó semidesnudo en otra piedra y recibió una paliza de la comunidad antes de ser entregado a la autoridad.

El drama es uno más en la historia de Colombia por la impunidad que cubre a militares, paramilitares, policías, guerrilleros y exguerrilleros izquierdistas y derechistas, delincuentes y otros hombres con o sin nexo a fuerzas en pugna en esa nación.

Todos tienen en común que están acusados de ataques sexuales a mujeres—niñas, adolescentes, jóvenes y adultas—en un escenario de conflicto bélico, crimen organizado, persecución social, vendettas políticas y ajustes de cuentas.

En un recuento que suministró a este periódico, el (estatal) Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia informó que, de enero a mayo de 2020, 5 mil 422 mujeres de 0 a 17 años sufrieron algún tipo de brutalidad sexual en ese país, a 35.67 por día.

El instituto realizó 22 mil 115 exámenes médico-legales por presunto delito sexual a mujeres en general en 2019, a 60.5 diarios, y 22 mil 304 en 2018, a 61.1. En contraste, efectuó 3 mil 580 a hombres en 2019, a 9.8 cada 24 horas, y 3 mil 755 en 2018, a 10.2, precisó. Los feminicidios subieron de 902 en 2016 y 940 en 2017 a 960 en 2018 y 976 en 2019, detalló.

Por la guerra civil que estalló en 1964 con las guerrillas comunistas, y todavía sin lograr la paz completa, o por paramilitarismo o delincuencia organizada y común, Colombia se consolidó como uno de los países con mayores atrocidades contra los derechos humanos en de América de los últimos 60 años.

“En violencia a las mujeres, como la sexual, la impunidad casi llega a 100% en Colombia”, reveló el abogado colombiano Reinaldo Villalba, vicepresidente de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), con sede en París.

“Son crímenes que nunca se denuncian y quedan sin sanción”, aseveró Villalba a este diario, al lamentar que, ante las embestidas sexuales de militares a mujeres, “el aparato de justicia no da respuesta y cierra el círculo de impunidad”.

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