El Salvador pide arreglo a crisis de migrantes en Tijuana

Tras los incidentes del pasado domingo en la frontera entre México y EU, el gobierno salvadoreño rechazó “todo uso de la violencia” para controlar el flujo migratorio

El Salvador busca un arreglo negociado a la crisis que recrudeció en los últimos dos días por la caravana de migrantes
El Salvador busca un arreglo negociado a la crisis que recrudeció en los últimos dos días por la caravana de migrantes. Foto: AFP
Mundo 27/11/2018 16:13 José Meléndez / corresponsal Actualizada 18:00
Guardando favorito...

San José.- El Salvador anunció este martes su disposición de abrir un diálogo con México y Estados Unidos, para buscar un arreglo negociado a la crisis que recrudeció en los últimos dos días por la caravana de migrantes irregulares centroamericanos que permanecen en Tijuana, Baja California.

En una declaración que emitió este martes y envió a EL UNIVERSAL, el Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador ratificó que “continúa su disposición al diálogo con las autoridades estadounidenses y mexicanas” para hallar una solución al conflicto migratorio.

El diálogo tendría “la finalidad de propiciar esfuerzos conjuntos que contribuyan a solucionar la situación de las personas y familias migrantes en Tijuana, sobre la base de las buenas relaciones vigentes como gobiernos amigos”, puntualizó, sin entrar en detalles sobre los mecanismos para abrir una negociación multilateral.

El Salvador garantizó que “seguirá impulsando acciones en línea con su compromiso de brindar atención, asistencia y protección a los derechos humanos de la población migrante en México, por medio de su embajada y red consular acreditadas en dicho país”. 

También pidió a México y EU que mantengan “su compromiso por el resto a los derechos humanos” de los miembros de la caravana de migrantes irregulares centroamericanos que están en Tijuana.

Asimismo, reafirmó su “rechazo y preocupación ante todo uso de la violencia para controlar” el flujo de viajeros que pretenden pasar al sector estadounidense de la frontera con suelo mexicano.

Tras los incidentes que se desataron en Tijuana el pasado domingo, cuando centenares de integrantes de la caravana pretendieron incursionar a la fuerza desde México hacia EU y se registraron hechos de violencia, el gobierno salvadoreño ratificó que debe evitarse recurrir a la violencia “para controlar el movimiento de migrantes que han tenido la intención de cruzar a través de dicho punto”.

La Cancillería salvadoreño hizo “un llamado” a los gobiernos de México y de EU “a mantener su compromiso por el respeto a los derechos humanos de las personas migrantes”.

El Salvador clamó para que ese compromiso “se privilegie al impulsar mecanismos de diálogo a fin de encontrar alternativas frente a esta situación, así como al permitir que las instituciones correspondientes apliquen el debido proceso legal”. 

“Igualmente, manifiesta que ninguna circunstancia justifica la utilización de la fuerza contra los migrantes, particularmente, en el caso de mujeres, niños y niñas”, advirtió.

Centenares de miembros de la caravana de migrantes irregulares centroamericanos pero principalmente hondureños que, a pie y sin visa estadounidense salieron el 13 de octubre pasado desde Honduras, trataron de ingresar a la fuerza a EU, pero fueron dispersados por autoridades mexicanas y estadounidenses; decenas quedaron detenidos en ambas naciones con la advertencia de que serán repatriados.

A la caminata inicial se unieron hondureños, guatemaltecos, salvadoreños y nicaragüenses con varias expediciones similares que migraron posteriormente de El Salvador y Honduras y se dirigen por suelo mexicano a EU procedentes de Guatemala, en una corriente de miles de centroamericanos que huyen de la violencia, la inseguridad y la postración económica en sus países.

Los informes sobre los acontecimientos del domingo confirmaron que efectivos policiales estadounidenses atacaron con gases lacrimógenos y balas de goma a los migrantes, que en las últimas semanas avanzaron hacia las áreas limítrofes del norte de México y desafiaron las amenazas del presidente de EU, Donald Trump, de que impedirá su ingreso a esa nación.

El Salvador, Guatemala y Honduras, que integran el Triángulo Norte de Centroamérica, se consolidaron en este siglo como una de las fuentes principales del masivo flujo de migrantes que sin visa se dirigen por tierra a EU, vía México, en un fenómeno que se modificó con el inicio de las caravanas en octubre anterior. A esas corrientes se unieron los nicaragüenses, empujados por la aguda crisis política, socioeconómica e institucional que estalló en abril pasado en Nicaragua.

Con la ONU.

La cancillería salvadoreña insistió en que “ante la alta concentración de personas migrantes” en zonas del límite entre México y EU, “se hace un urgente llamado a instancias internacionales”, principalmente al Alto Comisionado de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y a la Organización Internacional para la Migraciones (OIM).

El objetivo es que ambas instancias de Naciones Unidas, “en coordinación” con las autoridades mexicanas y de la red consular salvadoreña, “se eleve la atención a la población más vulnerable, en especial a la niñez”, agregó, en referencia a que gran número de infantes forman parte de las caravanas.

“Se reitera la solicitud a los padres y a las madres que se encuentran en esa zona (fronteriza) para que eviten exponer a sus hijos e hijas a escenarios que pongan en riesgo su vida, integridad y seguridad, al intentar cruzar de manera irregular cualquier punto fronterizo”, añadió.

agv

Guardando favorito...

Recomendamos

Comentarios