Más Información

Uno a uno, así votaron diputados por la reforma electoral; 3 de Morena en contra, un petista y 12 del Verde a favor

PT descarta ruptura con Morena por voto en contra de reforma electoral; “hay que darle la vuelta a la página”, pide

Se mantiene la Fase 1 de la Contingencia Ambiental por Ozono en el Valle de México; persiste sistema de circulación anticiclónica

Sheinbaum sostiene llamada con Gustavo Petro, presidente de Colombia; México confirma participación en Cumbre Celac-África

Guardia Nacional realizará operativos en AICM a partir de mañana; buscan inhibir servicio de taxis por aplicación

Sheinbaum preside homenaje privado a elementos caídos en operativo contra "El Mencho"; sostiene encuentro en Campo Marte con familiares
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, rechazó este domingo que la aprobación en El Salvador de la reelección presidencial indefinida sea el "fin de la democracia", al asegurar que las críticas a esa decisión se deben a que la tomó un país "pequeño y pobre".
En un trámite exprés, el Congreso, dominado por el oficialismo, aprobó el jueves una reforma constitucional que permite la reelección indefinida, amplía el mandato de cinco a seis años, y elimina la segunda vuelta electoral.
En su primera reacción a la ola de críticas de organismos de derechos humanos internacionales, Bukele aseguró en la red social X que "90% de los países desarrollados permiten la reelección indefinida de su jefe de gobierno, y nadie se inmuta".
"Pero cuando un país pequeño y pobre como El Salvador intenta hacer lo mismo, de repente es el fin de la democracia", ironizó el mandatario de 44 años, quien llegó al poder en 2019 y fue reelegido en 2024 con un 85% de votos que le permitió tener un control casi absoluto de todos los poderes del Estado.
"Por supuesto, se apresurarán a señalar que 'un sistema parlamentario no es lo mismo que uno presidencial', como si ese tecnicismo justificara el doble rasero. Pero seamos sinceros, eso no es más que un pretexto", agregó en el mensaje, escrito en inglés.
Según Bukele, si El Salvador se declarara una monarquía parlamentaria "con exactamente las mismas reglas que el Reino Unido, España o Dinamarca", las críticas seguirían.
"Porque el problema no es el sistema, sino el hecho de que un país pobre se atreva a actuar como un país soberano. Se supone que no debes hacer lo que ellos hacen. Se supone que debes hacer lo que te dicen. Y se espera que te mantengas en tu carril", añadió.
Organizaciones como Amnistía Internacional, Human Rights Watch (HRW), la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) consideraron la decisión como un "golpe mortal" a la democracia y una "manipulación" a la Constitución para favorecer las ambiciones de poder de Bukele.
El presidente salvadoreño, quien asegura que lo tiene sin cuidado que lo llamen "dictador", goza de gran popularidad por su "guerra" contra las pandillas, que inició en 2022 y redujo a mínimos históricos la violencia en el país centroamericano.
Lee también Bukele entrega a venezolanos encarcelados; a cambio, recibe de Caracas a "presos políticos" y "rehenes" de E
Pero grupos de derechos humanos critican su política de seguridad porque está basada en un régimen de excepción que permite masivos arrestos sin orden judicial y restringe libertades.
La reforma constitucional fue aprobada tras una oleada de detenciones contra defensores de derechos humanos y críticos del gobierno, lo que ha forzado al exilio a decenas de periodistas y activistas humanitarios.
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]


















