Un avión ambulancia que traslada a dos casos sospechosos de hantavirus desde Cabo Verde hizo escala en Canarias este miércoles para reparar la "burbuja de aislamiento" de una de las personas, informó a AFP una fuente del gobierno regional del archipiélago español.
"No era repostaje (...). Tenían estropeada una burbuja de aislamiento de un paciente y paraban para arreglarla", indicó la fuente, que añadió que Marruecos denegó la escala.
Sin embargo, poco después se informó que el avión debe ser reemplazado.

Cuando realizó la escala en Gran Canaria, "el médico del avión informó de un fallo en el sistema eléctrico de soporte del paciente. Por ello, el paciente permanece dentro del avión con soporte eléctrico del aeropuerto, a la espera de que llegue un nuevo avión para continuar su trayecto", declaró una fuente del Ministerio de Sanidad de España.
"El paciente no representa un riesgo para la salud pública y permanecerá en pista hasta que se solucione la situación", agregó la fuente, en un momento en que el gobierno local de este archipiélago español, situado frente a las costas de África, se muestra reacio a acoger el barco.
Este miércoles, el crucero partió de las costas de Cabo Verde, donde llevaba fondeado desde el domingo, constató un corresponsal de la AFP.
El crucero atracará "en el plazo de tres días" en el puerto de Granadilla, en la isla canaria de Tenerife, anunció la ministra española de Sanidad, Mónica García.
Todos los extranjeros, excepto los gravemente enfermos, serán trasladados en avión desde allí a sus países de origen, indicó.
Los 14 españoles a bordo del MV Hondius -13 turistas y un miembro de la tripulación- serán trasladados a Madrid, donde "permanecerán en cuarentena todo aquel tiempo que sea necesario", precisó la ministra.
Según las autoridades neerlandesas, dos expertos en enfermedades infecciosas acompañan a los pasajeros el resto del viaje.
Los pasajeros comenzaron a enfermar hace un mes.
Una mujer neerlandesa murió en Sudáfrica el 26 de abril tras haberse ido del barco debido a la muerte de su marido a bordo.
Otras dos personas reciben tratamiento: una en Johannesburgo y otra en la ciudad suiza de Zúrich.
ss