Registros divulgados recientemente muestran que un estadounidense murió baleado en Texas el año pasado, a manos de un agente federal de inmigración, durante un percance de tráfico a altas horas de la noche que el Departamento de Seguridad Nacional no dio a conocer.
La muerte de Ruben Ray Martinez, de 23 años, fue la primera de al menos seis balaceras mortales protagonizadas por agentes federales desde que se iniciaron una serie de redadas migratorias a nivel nacional en el segundo mandato del presidente Donald Trump. El DHS (siglas en inglés del departamento) indicó el viernes que los disparos efectuados en marzo pasado en South Padre Island ocurrieron después de que el conductor embistiera intencionalmente a un agente.
En los disparos estuvo involucrado un equipo de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés), el cual realizaba una operación de control migratorio en conjunto con la policía local, según documentos obtenidos por American Oversight, un grupo de supervisión sin fines de lucro con sede en Washington.

Los registros forman parte de un lote de documentos internos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) con amplias tachaduras, que la organización sin fines de lucro obtuvo tras interponer una demanda fundamentada en la Ley de Libertad de Información.
Lee también Convierte Donald Trump al ICE en una fuerza letal
Aunque la muerte de Martinez el 15 de marzo de 2025 fue reportada en su momento por medios locales, las autoridades federales y estatales no revelaron que en los disparos estuvo involucrado el equipo del HSI. En un comunicado emitido el viernes, el DHS afirmó que el conductor que murió “atropelló intencionalmente a un agente especial de Investigación de Seguridad Nacional”, ante lo cual otro agente efectuó “tiros defensivos para protegerse a sí mismo, a sus compañeros agentes y al público en general”.
El departamento no respondió a preguntas sobre por qué en los últimos 11 meses no había emitido ningún comunicado de prensa ni otra notificación pública sobre los disparos en los que participó un agente.
La madre de Martinez, Rachel Reyes, indicó que su hijo había cumplido 23 años apenas unos días antes de que él y su mejor amigo condujeran desde San Antonio hasta la playa para pasar el fin de semana y celebrar. South Padre Island, ubicada en la costa del golfo de México —apenas al norte de la frontera mexicana—, es un reconocido destino de vacaciones de primavera que atrae cada marzo a decenas de miles de jóvenes universitarios.
Martinez trabajaba en un almacén de Amazon, le gustaba jugar videojuegos y pasar el rato con amigos. Su madre dijo que nunca había tenido problemas con la policía.
“Era un joven típico”, le dijo Reyes a The Associated Press. “En realidad nunca tuvo la oportunidad de salir y vivir experiencias. Era la primera vez que salía de la ciudad. Era un buen chico, un chico humilde. Y no era una persona violenta en absoluto”.
Lee también EU, al límite con ICE, desconfíanza y vulnerabilidad
Según un informe interno de dos páginas del ICE sobre el incidente, incluido en los documentos recién divulgados, poco después de la medianoche agentes del HSI ayudaban a la policía de South Padre Island a desviar el tráfico en una intersección concurrida tras un accidente vehicular en el que hubo varios heridos.
Un Ford azul de cuatro puertas con un conductor y un pasajero se acercó a los agentes, quienes le ordenaron al conductor que se detuviera. El informe no indica por qué. En un principio, el conductor no respondió a las órdenes, pero finalmente sí se detuvo, según el informe.
Luego, los agentes rodearon el vehículo y les indicaron a los ocupantes que salieran, pero el conductor “aceleró hacia adelante” y golpeó a un agente especial del HSI “que terminó sobre el capó del vehículo”, señaló el informe. Entonces un agente especial supervisor del HSI, que estaba de pie al costado del auto, disparó su arma varias veces a través de la ventanilla abierta del lado del conductor, y el vehículo se detuvo.
Paramédicos que ya estaban en el lugar del accidente proporcionaron atención médica rápidamente, y el conductor fue trasladado en ambulancia a un hospital regional en Brownsville, donde fue declarado muerto, según el informe. El pasajero, también estadounidense, fue detenido.
Lee también Terminan redadas en Minnesota; ICE se va
El agente del HSI que, según el informe, fue golpeado por el vehículo recibió tratamiento por una lesión de rodilla no especificada en un hospital cercano y fue dado de alta.
Los nombres de los dos agentes del HSI involucrados en los disparos y los nombres de los dos hombres en el auto fueron tachados en el informe del ICE, pero Reyes confirmó que el conductor fallecido era su hijo. Dijo que recibió tres balazos.
El informe indica que la División de los Rangers del Departamento de Seguridad Pública de Texas acudió al lugar de los disparos y asumió el liderazgo como la principal agencia investigadora.
Reyes dijo que se enteró por primera vez que su hijo había sido baleado por un agente federal, y no por un policía local, aproximadamente una semana después de que lo mataran. Un investigador de los Rangers se comunicó con ella y, según relató, le dijo que había videos del tiroteo que contradecían la versión proporcionada por los agentes federales. El DHS no respondió de momento el viernes a un correo electrónico sobre la afirmación de que existe un video que muestra una versión distinta.
Indicó que el investigador le dijo que el informe estatal sobre los disparos se completó en octubre, y que el caso sería presentado ante un jurado investigador para la posibilidad de que haya cargos penales.
El Departamento de Seguridad Pública de Texas señaló en un comunicado el viernes que la investigación del tiroteo sigue “activa” y declinó ofrecer más información.
Los mensajes dejados en la oficina del fiscal de distrito del condado Cameron, Luis V. Saenz, un demócrata electo cuya jurisdicción incluye South Padre Island, no fueron respondidos el viernes. La jefa de policía de South Padre Island, Claudine O’Carroll, tampoco respondió a solicitudes de comentarios.
Los abogados de la familia indicaron ese mismo día que han pasado el último año intentando que haya rendición de cuentas y transparencia.
Lee también Departamento de Seguridad Nacional de EU entra en parálisis presupuestaria; conflicto por ICE, la causa
“Es fundamental que haya una investigación completa e imparcial sobre por qué el HSI estaba presente en la escena de una colisión de tránsito, y por qué un agente federal le disparó y mató a un ciudadano de Estados Unidos cuando intentaba cumplir con las instrucciones de los agentes policiales locales que dirigían el tráfico”, manifestaron en un comunicado los abogados Charles M. Stam y Alex Stamm.
Según el informe del ICE, los agentes del HSI involucrados en los disparos formaban parte de una fuerza especial de seguridad para la aplicación de la ley fronteriza marítima, que normalmente se enfoca en combatir a organizaciones criminales transnacionales en puertos. Sin embargo, durante el último año, agentes de varias dependencias federales han sido reasignados para darle prioridad a la aplicación de las leyes migratorias.
En enero, Renee Good, una madre de 37 años en Minneapolis, murió en el asiento del conductor de su camioneta debido a disparos de Jonathan Ross, agente del ICE. En un principio, funcionarios del gobierno de Trump intentaron presentar a Good como una “terrorista interna” que trató de embestir a los agentes con su vehículo, antes de que surgieran múltiples videos del incidente que pusieron en duda la narrativa del gobierno.
Al igual que en el caso de Good, expertos en capacitación policial y tácticas cuestionaron por qué un agente federal aparentemente se colocó frente al vehículo de Martinez.
“No te paras frente al auto, no te pones en peligro”, afirmó Geoffrey Alpert, experto en uso de la fuerza policial de la Universidad de Carolina del Sur. Añadió que no hay ningún escenario en el que ese proceder esté justificado, “porque no sabes si esta persona va a huir, y si huye, podrías morir”.
Lee también Muere adolescente que defendía a su padre detenido por ICE; conmoción en Chicago
Alpert indicó que los investigadores probablemente revisarán cualquier video disponible de cámaras corporales u otras grabaciones para examinar con qué rapidez Martinez movió el auto hacia adelante, si simplemente quitó el pie del freno o si presionó el acelerador con fuerza.
La madre de Martinez dijo que no creía que él fuera a agredir intencionalmente a un agente policial.
“No le dieron una oportunidad”, expresó Reyes. “Es tan excesivo. Podrían haber hecho cualquier otra cosa además de eso. Es como si dispararan primero e hicieran preguntas después”.