Organizaciones defensoras de los derechos de los animales denunciaron la desaparición de más de 300 perros y gatos tras el desalojo del Refugio Franciscano, ocurrido la madrugada del 11 de diciembre de 2025, y señalaron como responsables a la Fundación Haghenbeck y de la Lama I.A.P. y a Carmela Rivero, a quienes acusan de sustracción, negligencia y maltrato contra los animales.
De acuerdo con la denuncia pública, si bien el conflicto legal deriva de una sentencia emitida por el Juzgado 60 Civil que ordenó la entrega del inmueble, los hechos registrados durante y después del desalojo “rebasaron cualquier marco de justicia” y derivaron en la pérdida, el sufrimiento y la desaparición de cientos de animales que se encontraban bajo resguardo del refugio.
Las organizaciones afirman que, durante al menos tres días posteriores al desalojo, el inmueble permaneció sin supervisión de autoridades ni del personal del refugio, periodo en el que presuntamente se permitió el ingreso de grupos externos, vehículos de carga y personas dedicadas a la generación de contenido digital, lo que —aseguran— facilitó la alteración del estado real en el que se encontraban los animales.

Uno de los señalamientos centrales es la negativa para permitir el acceso del personal del refugio a fin de suministrar medicamentos y tratamientos a perros y gatos que ya se encontraban bajo atención veterinaria, lo que habría provocado un deterioro progresivo en su salud. Según la denuncia, varios animales fueron posteriormente exhibidos en condiciones críticas, pese a que su estado habría empeorado durante los casi 28 días que estuvieron bajo el resguardo de la Fundación Haghenbeck.
Asimismo, se rechazó la versión de “hacinamiento” difundida por dicha fundación. Los denunciantes sostienen que el espacio disponible para los animales fue reducido previamente mediante un convenio judicial, con el objetivo de preparar el terreno para futuros desarrollos inmobiliarios, y que durante ese periodo los animales permanecieron confinados sin paseos ni condiciones adecuadas de bienestar.
El punto más grave, subrayan, es la diferencia en las cifras oficiales. Mientras que se ha informado del resguardo de 759 perros y 39 gatos, el Refugio Franciscano asegura tener documentación que acredita la existencia de al menos mil 95 animales antes del desalojo. “Faltan más de 300 seres sintientes y nadie ha explicado dónde están ni qué ocurrió con ellos”, señalaron.
Las organizaciones exigieron a la Fundación Haghenbeck rendir cuentas claras y transparentes sobre el paradero de los animales desaparecidos y pidieron la intervención de autoridades locales y federales para esclarecer los hechos. “Los animales no son objetos ni estorbos que puedan desecharse para limpiar un terreno. Son vidas que merecen protección”, advirtieron.
Finalmente, anunciaron el inicio de una campaña de denuncia y transparencia, con el objetivo de visibilizar lo ocurrido y evitar que, bajo el argumento del “rescate”, se justifique la desaparición de cientos de animales en un conflicto marcado, aseguran, por intereses inmobiliarios.
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