Atizapán de Zaragoza, Méx.— “Es difícil conseguir una peluca de cabello natural, igual o similar a mi pelo, que era chino”, afirmó Lourdes, una sobreviviente de cáncer de 68 años que cubre su cabeza con una gorra tejida.
“En el Estado de México casi 10 mil mujeres mueren cada año por cáncer de mama”, señaló Linda Arciniega Vargas, directora del DIF municipal, quien indicó que detrás de cada diagnóstico hay una posibilidad de recuperación siempre y cuando se diagnostique a tiempo y se atienda de manera oportuna. “Buscamos reducir la desigualdad en el acceso a la atención médica”, indicó.

Durante la firma de un convenio de colaboración para la atención médica de alta especialidad entre Atizapán y el Centro Oncológico Internacional (COI), en el que buscan brindar tratamientos sin costo a pacientes con diversos tipos de cáncer, la presidenta municipal Ruth Olvera Nieto destacó la importancia de ampliar la cobertura médica y preventiva contra esta enfermedad y solidarizarse con las pacientes.
“Pues no se trata sólo de perder cabello, cejas, pestañas, peso, sino que pierden algo de ellas miasmas”, afirmó Ruth Olvera, quien reconoció que “no sabemos del dolor inmenso en lo más profundo de su alma y que nadie entiende”.
Incluso “cuando vas a una consulta médica te sientan, aventada como si fueras una cosa y luego hay que enfrentar la situación de los medicamentos”, indicó Ruth Olvera.
Lourdes afirmó que ahora, aunque es calva, se ve al espejo y piensa “Señor estoy viva, doy gracias por la vida, valoro la salud y agradezco a quienes nos apoyan”, dijo mientras observaba las pelucas de la que podría escoger una.
“Busco una de cabello quebrado, porque así era mi pelo”, indicó mientras se ponía una peluca oncológica, creada con cabello donado por mexiquenses al DIF estatal.
Este 12 de marzo el DIF de Atizapán entregó 35 pelucas de cabello natural donadas por el DIFEM a mujeres que perdieron su cabellera en procedimientos contra el cáncer, cuyo costo en el mercado va de los 3 mil 500 a los 4 mil pesos.
“Al volverse a ver con cabello, las pacientes expresan una emoción de ‘regresar’ luego de vivir una experiencia tan difícil como lo es el cáncer de mama. Hay un cambio radical, especial, al grado de decir que es uno de los días más felices de su vida”, afirmó la jefa de enfermeras del DIF Atizapán, Carmen Fabián Torres.
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