El diputado local del PT Ernesto Villareal propuso regular las pulquerías en la Ciudad de México, pues actualmente este tipo de lugares tradicionales no forman parte de la Ley de Establecimientos Mercantiles.
Ante esto, el legislador propuso modificar dicha norma para reconocer estos espacios y así brindarles certeza jurídica.
Su iniciativa detalla que una pulquería tradicional será aquel establecimiento dedicado, principalmente, a la venta de pulque natural y curado, “sin que se permita la venta de otras bebidas alcohólicas. Se permitirá la venta de botanas y alimentos de preparación simple que no requieran proceso de cocción industrial.

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El horario de funcionamiento de las pulquerías será de las 10:00 a las 22:00 horas, y excepcionalmente, cuando realicen actividades culturales o artísticas expresamente autorizadas, podrán extender su horario hasta las 24:00 horas, sin que ello implique la modificación de su clasificación como impacto vecinal.
Asimismo, se establece que no se les exigirá la construcción de cajones de estacionamiento cuado se trate de establecimientos con superficie menor a 100 metros cuadrados o que se encuentren en inmuebles catalogados.
“La venta de pulque se realizará exclusivamente para consumo dentro del establecimiento o para llevar, quedando prohibida la modalidad de barra libre o cualquier promoción similar; se reconoce como parte inherente del giro la realización de actividades culturales, artísticas y académicas, como presentaciones de libros, música en vivo, talleres, exposiciones y pláticas, en sus instalaciones, sin que estas sean consideradas como un giro distinto o una irregularidad, siempre que se realicen dentro del horario permitido y sin alterar el orden público”, detalla la propuesta turnada a comisiones para su análisis y dictaminación.
Desde tribuna, Ernesto Villareal recordó que actualmente en la Ley de Establecimientos Mercantiles no existe ninguna figura jurídica llamada pulquería, es decir, reconocen el proceso de elaboración del pulque, la historia y su valor cultural, pero la ley no reconoce un lugar físico donde todo ello se encuentre.
“Hoy una pulquería que busca operar en regla se encuentra con que la ley sólo reconoce categorías como bares, restaurantes o cantinas, pero una pulquería no es un bar, no es una cantina y tampoco es un restaurante”, aseveró.
Añadió que esta reforma no busca crear privilegios ni abrir un régimen de excepción, “busca simplemente que como Congreso corrijamos la omisión normativa que actualmente existe y que la ley vuelva a nombrar una realidad que la Ciudad nunca dejó de reconocer, porque las pulquerías no son bares ni discotecas, son espacios comunitarios con una tradición centenaria, puntos de encuentro barrial y también el último eslabón de la cadena productiva que conecta al campo con la Ciudad”.
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