Torreón.— Este 2026 Coahuila celebrará elecciones para renovar el Congreso estatal. Los partidos tienen sus propósitos definidos: que el PRI mantenga la mayoría o que Morena pueda arrebatar alguno de los 16 Distritos en disputa.
Lerins Varela Castro, director del Centro de Investigación de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), prevé un panorama complicado porque a nivel nacional no habrá nadie metido en procesos electorales salvo Coahuila, y eso, sumado a que a la mayoría de la gente no le interesan las elecciones a diputadas y diputados, representará un reto para encontrar las estrategias de movilización por parte de los partidos.
El especialista mencionó que Morena ha venido consolidando sus números en el estado, y su reto es presentar una alternativa mucho más cohesionada porque quien trae la cohesión en este momento —opinó— es el partido gobernante (PRI).

Varela Castro señaló que en los últimos procesos electorales Morena ha ido apuntalando un voto duro en promedio de entre 250 y 300 mil sufragios en Coahuila.
“Puede ir subiendo, estaría buscando ahora que la gente voltee a verlos como una posible alternativa para dentro de cuatro años, cuando se elegirá gobernador”, dice.
Sin embargo, acotó que la regla es que el partido en el gobierno mantenga lo que ganó en la elección pasada, en este caso la mayoría del Congreso, y ese es el reto del PRI.
“El PAN definitivamente ya se desdibujó y los otros partidos minoritarios van a tener que afiliarse o aliarse en coalición, ya sea con Morena o con el PRI. Creo que ahí es donde vienen los cambios, debe de venir una configuración importante para el PRI porque ahora oficialmente no traen los acuerdos, a menos que cambien las reglas”, expone.
Para la elección de 2026, Morena y el PT ya pactaron alianza. Mientras que sigue en vilo si el PRI y PAN mantendrán la coalición, después del anuncio de la dirigencia nacional tricolor de que ya no participarán en alianzas.
Para Lerins Varela, la orfandad del proceso electoral obligará a los partidos a trabajar para ver quién le llena el ojo a la gente y decida votar. Recuerda que el abstencionismo siempre ha sido alto en las intermedias, pues ha tenido menos de 30% de participación. En 2023 fue de 57%, según datos del Instituto Electoral de Coahuila (IEC); en esa elección también se disputaba la gubernatura.
En 2020, en una elección “huérfana” como la de este año, la participación fue de 39.4%, señala Varela Castro, y agrega que hay dos expectativas para estos comicios: ver si habrá gente que acuda a las urnas y ver cuántas de las 16 diputaciones puede mantener el PRI.
Dice que, por lo general, el abstencionismo beneficia al partido gobernante. “Si la gente sale a votar, eso quiere decir que quiere un cambio, si no, van a dejar que las cosas estén como se han venido manejando”.
sin interrupciones.
sin límites.