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Con 60% de presupuesto que se tenía en 2018, el Festival Internacional de Cine Guanajuato ajustó su estructura para no dejar de hacer su 22 edición que arranca el próximo 19 de julio.

El GIFF, por sus siglas, comprende su primera parte en San Miguel de Allende y el resto, en Guanajuato, a la que se le restó una noche.

Sarah Hoch, directora del certamen, recordó que por ello también se regresó al Auditorio Estatal como sede única en la capital.

El certamen fue de los que recibió, tras convocatoria abierta, 5 millones de pesos por parte de Profest, pero el dinero se recibirá hasta octubre, apunta.

“¡O sea que todo está fiado!”, dice de buen humor.

“Decidimos que pase lo que pase iba a ser con sentido del humor y de fiesta”, expresa.

Hoch fue de las más férreas opositoras a las reglas iniciales del Profest, en las cuales se solicitaba la programación de los festivales cuando por naturaleza, los de cine la definen cercano al evento.

Otro conflicto fue que debía haber una cotización del pago a artistas a presentarse, cuando los eventos fílmicos pagan boletos de avión para invitados y cintas a distribuidores.

Hoch recalca que ahora la falta de recursos no impacta en programación.

“No hemos quitado ni pelis, ni el Rally de corto, nada de nuestros programas grandes”, destaca.

Con Van Sant. El realizador estadounidense Gus Van Sant (Elefante y Milk) será el homenajeado internacional en San Miguel de Allende.

El evento se realizará el día 20 en el Jardín Principal.

“Después habrá preguntas y respuestas, él está abierto a acompañarnos en todas las actividades”, dice.

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