Línea 12, la herencia costosa de Marcelo

Salvador García Soto

Luego de 5 años de fallas, suspensiones y litigios legales entre el gobierno de la Ciudad de México y el consorcio de empresas que diseñó y construyó la Línea 12 del Metro, un juez mercantil dictó ayer una sentencia en la que ordena a la administración capitalina pagar 4 mil millones de pesos a las compañías ICA, Carso y Alstom por concepto de “trabajos realizados fuera del alcance del contrato celebrado” para esa obra realizada durante la gestión de Marcelo Ebrard; sin embargo, en la misma sentencia el juez también condena al consorcio formado por esas tres empresas a pagar al gobierno de la Ciudad mil 45 millones 454 mil 311 pesos por concepto de “pago de vicios ocultos” en el mismo contrato, que generaron costos económicos a la capital.

Esta resolución del juicio mercantil, cuya sentencia aún puede ser apelada por ambas partes, puede marcar la pauta para culminar una larga contienda de juicios que durante el último lustro ha enfrentado a las autoridades capitalinas y al consorcio constructor, luego de las irregularidades detectadas en la obra, como el desgaste prematuro de las vías que llevaron al jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, a ordenar el cierre temporal de once estaciones, que permanecieron en rehabilitación por 20 meses, de marzo de 2014 a noviembre de 2015.

En realidad el consorcio de las constructoras había pedido un pago de 6 mil millones de pesos, tanto en el juicio mercantil referido como en otras tres demandas civiles y un par de juicios de amparo iniciados desde 2012; la Ciudad a su vez contrademandó a las tres compañías, en ese mismo juicio mercantil, además de exigir el pago de la fianza estipulada en el contrato y solicitar al Juzgado Civil 61 que determinara los alcances del contrato para que se declarara a los supuestos “trabajos extraordinarios” alegados por las empresas como parte del contrato de obra pública a precio alzado.

En ese sentido, el fallo del juez mercantil, a cuya sentencia tuvo acceso esta columna, disminuye el monto final que el gobierno capitalino tendría que pagar de 6 mil a 4 mil millones de pesos, al tiempo que le ordena también pagar al consorcio los mil 45 millones de pesos a la Ciudad por haber incurrido en los llamados “vicios ocultos” en las obras realizadas. Y aunque en el gobierno de Miguel Ángel Mancera hay disposición de acatar la determinación que tome el Poder Judicial en torno a este juicio mercantil, también se considera que la pretensión del consorcio es “excesiva”, por lo que todavía es posible que las dos partes apelen la sentencia y que en segunda instancia finalmente se resuelvan los montos finales que tendrían que pagar tanto las autoridades como las empresas por sus respectivas demandas.

La línea 12 del Metro, también llamada “Del Bicentenario” o Línea Dorada, fue concursada y contratada por Marcelo Ebrard e inaugurada de manera preliminar —con la premura de entregar la obra antes de que concluyera su gestión— por el entonces jefe de Gobierno el 12 de octubre de 2012, un mes antes de terminar su sexenio y con muchas obras e instalaciones inconclusas. Más allá del acto para la foto de Marcelo, la entrega final de los trabajos se realizó el 8 de julio de 2013.

Unos meses después, el 12 de marzo de 2014, Miguel Angel Mancera, tras recibir un peritaje de expertos que indicaba que había peligro en el funcionamiento del Metro por el “desgaste prematuro de rieles y llantas de los trenes” (ante el uso inadecuado de un sistema de fricción en lugar del tradicional sistema utilizado en la Ciudad) ordenó el cierre de once estaciones de su tramo elevado y superficial, que estuvieron cerrados por los siguientes 20 meses, hasta que se reabrieron en noviembre de 2015, tras los trabajos de rehabilitación y corrección. Es decir, que la mitad de la línea, considerada la “obra cumbre” de Marcelo Ebrard, estuvo cerrada durante casi dos años por los errores y fallas cometidas en su construcción, con los altos costos financieros para la Ciudad y los contribuyentes y las molestias ocasionadas a los usuarios.

Así es que, por primera vez, tras los litigios y la larga contienda que han sostenido el gobierno de la Ciudad y el consorcio constructor de la Línea 12, se abre la posibilidad de que termine este enfrentamiento, ya sea con el pago de los 4 mil millones ordenados por el juez y que recibirían las empresas, como por los mil millones que éstas tendrían que pagar a las autoridades. ¿Se pondrá fin a la costosa herencia de Marcelo Ebrard?

NOTAS INDISCRETAS… Tras la decisión de Alejandra Barrales de dejar la presidencia del PRD y volver al Senado aparentemente está la intención de la ahora nuevamente senadora en funciones de “dar la batalla” a sus adversarios internos, concretamente a Miguel Barbosa; pero también otros interpretan que lo que en realidad buscó Barrales es el necesario fuero porque, con tanto enredo con sus cuentas, créditos y propiedades en Estados Unidos, la cosa se le puede complicar no sólo aquí, sino en el vecino país, donde ya empezaron a preguntar por el origen de sus recursos. Y, dicen los malintencionados que “apenas es la punta del iceberg”… Se detienen los dados. Doble Serpiente.

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