Se encuentra usted aquí

Diez dilemas de Mancera

La noche del 7 de junio, día de elecciones, el estrechísimo primer círculo del jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, lo encontró malhumorado y ausente, algo inusual para un hombre que ha hecho de la sonrisa y la chanza un estilo de gobernar. Motivos no le faltaban.
19/06/2015
01:29
-A +A

La noche del 7 de junio, día de elecciones, el estrechísimo primer círculo del jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, lo encontró malhumorado y ausente, algo inusual para un hombre que ha hecho de la sonrisa y la chanza un estilo de gobernar. Motivos no le faltaban.

Mancera (ciudad de México, 1966) se halla al centro de una debacle del PRD, el partido que lo llevó al poder, pero que acumuló 18 años de desgaste político, escándalos por corrupción, caciquismo, mediocridad ideológica y gubernamental. El resultado de errores heredados —y otros estrictamente propios— es ahora un grillete en el tobillo del gobernante. Más allá de declaraciones de ocasión, deberá reaccionar, y pronto, o el resto de su gestión será una pesadilla y no habrá futuro posible. Si intenta un golpe de timón, enfrentará al menos 10 dilemas:

1.— El nexo con la ciudad. Los rangos de aprobación ciudadana de Mancera van en declive. Es difícil recordar una obra importante de su administración. El parece alérgico al trato con la gente, por decisión propia o por consejo de sus asesores y sucesivos voceros. Es muy difícil ser popular sin caminar al lado del pueblo.

2.— Relación con Enrique Peña Nieto. Desde 1997 el gobierno del DF fue el principal polo opositor al Ejecutivo federal, fuese del PRI o del PAN. Durante 30 meses, Mancera ha lucido literalmente del lado del Presidente y sus principales colaboradores, en público y en privado. En esa línea estuvo acompañado por una dirigencia perredista domesticada.

3.— El equipo de gobierno. El secretario de Gobierno, Héctor Serrano, operó directa y personalmente la definición de candidaturas fracasadas. Hay un debate bizarro sobre si Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Desarrollo Social, manipuló programas sociales para beneficiar a un partido o afectar a otro. La versión no confirmada de que Serrano ofreció renunciar ante el desastre electoral abrió una baraja de posibilidades que Mancera deberá resolver.

4.— La Asamblea Legislativa. La pieza de Mancera para dirigir la nueva bancada del PRD en la cámara local era Raúl Flores, dirigente local del partido. Su cuota de fracaso parece hacerlo inelegible. El jefe de Gobierno deberá resolver si aún así lo sostiene para lidiar contra la fuerza de Morena, o impulsa otro perfil.

5.— La relación con Morena. Mancera no tiene personalmente comunicación personal y carece de interlocutores con el partido de Andrés Manuel López Obrador, que conquistó delegaciones clave y tendrá enorme peso en la Asamblea. Los cinco jefes delegaciones de Morena serán en sí mismos un dolor de cabeza.

6.— La relación con el PRD. Ante la percepción de vacío, la dirigencia del PRD, dominada por Los Chuchos, se uniformó acusando del desastre a la administración Mancera y pidió la cabeza de Serrano, pero olvidó que Jesús Zambrano primero y luego Jesús Ortega, impusieron también candidaturas y avalaron pactos impresentables.

7.— Los delegados “aliados”. Mancera ha sido aislado en el manejo político de la ciudad por parte de grupos perredistas que controlan la política y los negocios en delegaciones completas, con personajes sumamente desprestigiados como Mauricio Toledo en Coyoacán, Víctor Hugo Lobo en Gustavo A. Madero o Julio César Moreno en Venustiano Carranza. El gobierno de la ciudad ha respetado y en algunos casos, consolidado esos cotos de poder.

8.— Un equipo frustrado. Al menos 15 candidaturas impulsadas por el equipo de Macera, incluso con personalidades estrechamente cercanas a él, perdieron, en muchos casos por intrigas internas. El costo de la decepción será enorme si no hay un liderazgo que marque una nueva visión.

9.— René Bejarano. El controvertido operador perredista es ubicado atrás del fracaso del PRD en varias delegaciones, notablemente en Cuauhtémoc y Tlalpan. El equipo de Mancera lo combatió y debilitó, pero no lo aniquiló. Ahora lo lamenta. Hay una definición pendiente sobre la postura ante este equivalente político de una fiera herida.

10.— En ausencia de una visión de izquierda moderna, de corte socialdemócrata, reducido el PRD al peligro de una paulatina extinción, y frente a un Morena radical, hay un espacio para una figura que conduzca una discusión ideológica y defina una visión de país. Que convoque a aquellos que se ha alejado de las expresiones de izquierda viciadas y mercantiles. ¿Mancera desea ser esa figura? ¿Podrá serlo? ¿Lo dejarán?

APUNTES: Luis Videgaray, secretario de Hacienda, inaccesible durante los primeros 30 meses del gobierno, desarrolla una estrategia de acercamiento con grupos empresariales que incluye encuentros privados, apariciones públicas, sonrisas, diálogo y ofrecimientos de ajustes como los que se anunció que no habría. En el Congreso esperan ya acciones para revertir la reforma fiscal que desde inicios del gobierno mejoró las finanzas públicas pero según múltiples analistas, dañó la inversión, debilitó las prestaciones laborales y golpeó el consumo y el crecimiento.

[email protected]

Es egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Diplomado por la Northwestern University en Administración de Empresas Periodísticas.

TEMAS

Comentarios