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La ola de indignación

04/01/2017
02:06
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Ya pasadas las fiestas decembrinas, la verdad es que, siendo realistas, no podemos esperar un feliz año 2017. Tres días lleva el recién nacido, los mismos en que ya se sembró y creció la indignación nacional por el mega gasolinazo.

Bloqueos carreteros, tomas intermitentes de gasolineras, destrucción de bombas y mobiliario, cierres de muchas otras por temor de los concesionarios a sufrir daños, pipas de Pemex saqueadas, impedimento a que surtan las estaciones de servicio y filas cada vez más largas de automovilistas que buscan recargar en las abiertas y con gasolina.

En las redes sociales crece, exponencialmente, el malestar por el aumento y se intensifican los llamados a extender la protesta y presionar al gobierno para que lo derogue mediante amparos y el no pago de impuestos.

Es una mentira la pretendida versión de que son unos cuantos los que están provocando este desastre que, de seguir al paso que va, agravará en unos cuantos días la escasez de combustibles y disparará el precio mucho más allá del veinte por ciento aplicado desde el domingo pasado.

Lo que estamos viendo es la formación de un movimiento de indignación ciudadana que previsiblemente, de acuerdo con la evidencia, crecerá a lo largo de este 2017 y acaso devenga en un tsunami que en 2018 —como vaticina el antropólogo José Luis Sierra— borrará del horizonte electoral al PRI, a sus partidos comparsa (PAN y Verde) y a los oportunistas (PRD y Movimiento Ciudadano), que se embarcaron en el Pacto por México.

Porque el mega gasolinazo (más allá de las increíbles explicaciones y justificaciones técnicas de la Secretaría de Hacienda), es la gota que derrama un vaso colmado de errores, abusos y corruptelas de una clase política que dejó de ser lo que durante muchos años fue una dirigencia de políticos profesionalmente dedicados a atender los problemas de la polis, vamos, del Estado mexicano, hasta convertirse en la casta de especuladores que hoy detenta el poder.

Peña Nieto (quien hoy regresa de sus vacaciones de fin de año para enfrentar esta ola de indignación que él y su gabinete dejaron hasta ahora en las solitarias manos del secretario Meade, implementador de los aumentos), cometió el grave error de supeditar el éxito o fracaso de su gestión a la aprobación de las llamadas reformas estructurales, entre ellas la energética, sin duda la de mayor impacto económico, social y político.

Se equivocó, además, al considerar que la baja en el precio de los combustibles sería el efecto obligado y exitoso de su reforma reina. Ya vemos ahora que la realidad le juega las contras.

La indignación, entonces, no sólo es por el mega gasolinazo y sus graves consecuencias: la carestía (con aumentos que pronto veremos en el pan y la tortilla), el desorden social y el abuso de la fuerza. También es por el enésimo engaño del que la gente común ha sido víctima. Nos enoja, pues, el incumplimiento de otra promesa presidencial (sumada a la del frontal combate a la corrupción), lo que reduce a nada su credibilidad y da fe del derrumbe político y moral de su gobierno.

Varias señales de alarma se han encendido y destacan, entre ellas, dos de gran peso político: el descontento surgido y develado entre algunos sectores del Ejército, y el renacido activismo empresarial (hasta hace poco subordinado por completo a las decisiones de un poder político siempre favorable a sus intereses), que a través del Consejo Coordinador ha propuesto un plan de emergencia económica de 23 puntos, al que exige se supedite el gobierno.

Todo eso es lo que está en el fondo de esta ola de indignación que preludia cambios radicales en nuestra forma de organizarnos y gobernarnos. Creo que lo veremos y viviremos.

INSTANTÁNEAS. 1. TRUMP no ha tomado posesión aún pero ya deja sentir su presión en decisiones que afectan a México. Ford anunció ayer (en línea con quien será presidente de EU a partir del próximo 20 de enero) la cancelación de una inversión por mil 600 millones de dólares para construir una planta armadora en San Luis Potosí. Simultáneamente, General Motors acusó recibo de la amenaza trumpiana de que será objeto de un gran impuesto en la frontera si exporta a Estados Unidos uno de sus modelos construidos en territorio mexicano. Ambas noticias empujaron al dólar a los 21.40 pesos, nuevo máximo histórico.

2. LAMENTO. La decisión de Ford fue lamentada por el gobierno mexicano a través de la Secretaría de Economía. A su vez, el gobierno de San Luis Potosí, encabezado por Juan Manuel Carreras López, dio a conocer que, de acuerdo con el convenio marco firmado con la automotriz estadounidense, ésta reintegrará el total de los gastos erogados por el gobierno del estado para la instalación de la armadora.

3. OPCIONES. Pese al golpe asestado por Ford, el gobierno de SLP ve con optimismo sus posibilidades económicas para este año. Y es que de acuerdo con el Inegi, el PIB del estado creció 5.4% en 2016, casi el doble de la media estimada para todo el país.

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@RaulRodriguezC

ralrodriguezcortes.com.mx

Raúl Rodríguez Cortés
Toda su vida profesional la ha dedicado al periodismo. Hace poco más de 40 años empezó como "hueso" (mensajero) en El Sol de México. Se enamoró desde entonces de las redacciones. Aprendió...

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