Un campeón a todas luces

Inés Sainz

El 2015 resultó un año redondo para el Barcelona, que una vez más exhibió las cualidades que le otorgan el título al “Mejor equipo del mundo”.

La victoria contundente de 3-0 ante el River Plate en el Mundial de Clubes sella con broche de oro la cosecha de cinco campeonatos (Liga, Champions, Copa del Rey, Supercopa de Europa y el ya mencionado obtenido en Japón).

En Yokohama el Barcelona cumplió su último objetivo para despedir 2015 como el gran vencedor del certamen en el que hizo gala a la presión sobre el rival, a la técnica individual que provocó las jugadas de peligro que salieron de los botines de Lionel Messi, del talento goleador de Luis Suárez, y de las aportaciones de Neymar. Además, el conjunto catalán dio muestra de lo que es un verdadero y funcional medio campo comandado por Andrés Iniesta, y de una defensa ordenada y que nunca se regaló.

Pues bien, el mérito no sólo de lo sucedido en el Mundial de Clubes, sino de toda la temporada, es para todos los jugadores, que recuperaron la esencia de un equipo cuyas bases han sido siempre guiarse por el juego en equipo, por la humildad fuera del campo, por la inteligencia y hacer gala de la destreza de cada uno de los que conforman el plantel.

Además, hay que reconocer la labor de Luis Enrique, quien en un inicio fue señalado y de quien se dijo que no estaba a la altura del conjunto catalán, pero con trabajo, empeño y mucha comunicación con sus jugadores ha sabido imponer su sello, y recuperar el juego vistoso y de posesión que siempre ha caracterizado al Barcelona.

Lo logrado en este año iguala lo conseguido en la temporada 2011, entonces comandado por Pep Guardiola, por lo que para este 2016 vaticino un equipo aún más motivado para hacer frente a todos los retos y seguramente un rival aún más complicado para todos los que se lo topen en cualquiera de las competiciones en puerta.

¡Bienvenido a casa!

No hay nada como volver a casa por la puerta grande, percibir el olor de cada rincón, sentir la calidez de la gente y ¡ponerte la camiseta del equipo que te vio nacer en el mundo del futbol! Pues bien, Rafael Márquez regresa al Atlas con la mirada llena de ilusión y la mente puesta en un solo objetivo: el título.

Con la experiencia que su gran trayectoria le ha dejado, el compromiso que siempre lo ha caracterizado y la enorme responsabilidad de ser quien comande al equipo rojinegro, Rafa aterriza en nuestro país dispuesto a dejarlo todo para dar satisfacciones a la afición que ha puesto total confianza en él.

Sus palabras llegan como una bocanada de aire puro para un conjunto que ha hecho, quizá, la mejor contratación en mucho tiempo, pues Rafa no solo dará solidez defensiva, sino que aportará en liderazgo. Aunque vive ya la recta final de su carrera, estoy segura de que su llegada será de gran ayuda para la institución.

Twitter: @InesSainzG

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