La "Unión Tepito" se adueñó de la noche

Héctor De Mauleón

El dueño del Bar Dussel fue atacado a tiros hará cosa de un año. Era la madrugada de un domingo. El empresario salía de su negocio; en la banqueta se hallaban un mesero y un valet parking. Cuando el dueño del Dussel pisó la calle, los tripulantes de una motocicleta deportiva de color amarillo se aproximaron y abrieron fuego en contra suya.

No acertaron. Solo sufrió un rozón en la mejilla. En cambio, el mesero y el valet parking recibieron impactos en el tórax.

Desde su apertura hace cuatro o cinco años en la calle de Saltillo, el Dussel desató fuertes quejas por parte de los vecinos de la colonia Condesa. Primero se quejaron del ruido hasta la madrugada; luego, de la presencia de hombres que portaban armas largas, del ir y venir de vehículos sospechosos.

David Fuentes, reportero de EL UNIVERSAL, reveló que la Policía Federal había elaborado un informe que confirmaba que el Dussel era un centro de operaciones de la delincuencia organizada. De acuerdo con Fuentes, la Policía Federal había compartido el informe con la policía capitalina, pero nunca ocurrió nada.

El mismo año en que el dueño del bar fue atacado, un joven de 24 años perdió la vida trágicamente en el recinto.

Los testigos dijeron que la víctima celebraba su cumpleaños. No se sabe qué pasó. De pronto se escucharon varios disparos y alguien gritó que habían matado a una persona.

La Fiscalía Desconcentrada en Cuauhtémoc sostuvo que la muerte había sido producto de una riña.

Algunos parroquianos vieron huir a dos mujeres a bordo de un taxi. El vehículo fue alcanzado por la policía calles más adelante. Las mujeres llevaban en sus bolsos dos armas. Pero no eran las armas con que el asesinato fue cometido.

Nada sucedió.

El Dussel volvió a abrir y continuó prestando servicio hasta altas horas de la noche. Una nota de David Fuentes informa que hay una foto de uno de los líderes de la Unión Tepito, Roberto Moyado Esparza, El Betito (involucrado, según las autoridades, en 20 homicidios, algunos de ellos acompañados de descuartizamientos), departiendo alegremente en el lugar.

La madrugada del viernes pasado, el dueño de el Dussel, cuyo apodo era El Tiburón, llegó a un restaurante de caldos de la colonia Atlampa, del que se dice que era asiduo. Lo acompañaba un amigo, dueño también de un bar en la Zona Rosa. Su apodo era El Kikín.

Ambos llegaron a la fonda en dos camionetas BMW (que luego quedaron ahí abandonadas) y según la información disponible ambos se hallaban protegidos por hombres armados.

Momentos más tarde, sicarios que llegaron y escaparon en una motocicleta balacearon a El Tiburón y se llevaron a El Kikín, cuyo cadáver apareció encobijado en Tepito unas horas más tarde.

Los supuestos escoltas de los empresarios habrían huido luego del asesinato de sus empleadores.

En junio de 2015, una madrugada de domingo, fue asesinado en la calle Alfonso Reyes el dueño del bar Life. Dos hombres lo esperaron a las puertas de su negocio durante más de 30 minutos. Cuando Marco Antonio Cardona Utrilla abordó su Mini Cooper, uno de ellos se acercó por el lado de la ventanilla del conductor y le dio un balazo en la cabeza.

Los agresores huyeron en una camioneta Lobo que se perdió en el cruce de Patriotismo y Circuito Interior.

El hermano de la víctima denunció que Cardona Utrilla era víctima de extorsión por parte del crimen organizado.

Cardona Utrilla forma parte de una lista de antreros asesinados en la Roma, la Juárez y la Condesa, en la que también figura el dueño del bar Terraza Roma, acribillado en diciembre pasado a las puertas de su negocio en Avenida Oaxaca.

La Unión Tepito está en la Condesa, cobra piso en la Roma, tiene las garras metidas en los antros de la Zona Rosa.

Las evidencias son inocultables. La Unión Tepito se ha apoderado de la noche.

@hdemauleon

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