Nos salieron malitos los jóvenes

Ciro Gómez Leyva

El país, y desde luego el PRI, parecía de ellos, para ellos: los jóvenes gobernadores que frenaron y domaron a las presidencias panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón. Virreyes sin arrugas que imponían reglas, cobraban peaje y gastaban como si el dinero jamás se fuera a terminar. Sabían ganar elecciones, eran hábiles, controladores, carismáticos, mediáticos y, sobre todo, priístas, muy priístas.

Al comenzar la segunda década del siglo, las tres figuras emergentes del PRI eran gobernadores que ganaron sus elecciones a los 39 años: el mexiquense Enrique Peña Nieto, el coahuilense Humberto Moreira y el hidalguense Miguel Ángel Osorio Chong.

En Yucatán gobernaba con proyección nacional Ivonne Ortega, que asumió el cargo a los 34 años. El PRI recuperó Nuevo León en 2009 con un muchacho de 37, Rodrigo Medina. Y en 2010 arribaron tres desconocidos prometedores: el quintanarroense Roberto Borge (32), el veracruzano Javier Duarte (37) y el zacatecano Miguel Alonso (38). La generación de los 10 se redondearía en 2011y 2012 con un cuarentón temprano, el mexiquense Eruviel Ávila (42), y el jalisciense Aristóteles Sandoval (39).

Pero la Diosa fortuna no sería generosa con cada uno. En el 2011 en que Peña Nieto caminó a la candidatura presidencial, con Osorio Chong como asesor político de cabecera, y en que Eruviel arrasó en las urnas, cayó hecho pedazos el primero de los “jóvenes leones”, el entonces presidente del PRI, Humberto Moreira.

Ivonne Ortega fue una pulcra secretaria general del PRI y es hoy diputada federal. Su foja está limpia y es de las contadas cartas potentes que tendría el partido para el relanzamiento post-Beltrones.

La imagen de Eruviel dista años luz de la que tenía a estas alturas de su gobierno su antecesor Peña Nieto. De Miguel Alonso se sabe y espera poco, aunque podrá mostrar como pasaporte el triunfo en Zacatecas el pasado 5 de junio. Ni en Los Pinos ni en Insurgentes Norte se apuesta un peso por Aristóteles Sandoval. Los otros tres de aquel dream team se despiertan leyendo notas y escuchando versiones de que la cárcel podría ser un futuro no remoto: Rodrigo, Duarte, Borge.

Algunos piensan que la decena es en realidad una oncena con el chiapaneco Manuel Velasco, quien triunfó a los 32 con las siglas del Partido Verde y tampoco parece tener grandes perspectivas.

“Nos salieron malitos los jóvenes”, me ha dicho más de un priísta y funcionario del gobierno federal. Puede ser. Lo cierto es que con ellos se extingue también la cofradía de los todopoderosos gobernadores del PRI, que en un momento de 2009 (con el químico Granier, Fidel Herrera, Mario Marín, Ulises Ruiz, Eugenio Hernández…) llegaron a ser 20.

Aquellos virreyes que se jactaban de que el PRI nunca había dejado de mandar, y profetizaban que cuando regresara a Los Pinos en 2012, no saldría de ahí en lo que quedaba de siglo XXI.

MENOS DE 140. Fuerte abrazo a Héctor de Mauleón. Aquí estamos, Héctor.

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