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Mucho hemos escuchado a los gobernantes en México, de distintos niveles o de diferentes partidos políticos, decir que no pueden hacer más cosas a favor del pueblo porque “no hay dinero”. El discurso de la falta de recursos es el pretexto ideal para justificar el tan pregonado “no se puede” ante la falta de visión, proyecto y compromiso de la clase gobernante con la sociedad. Sin embargo, éste es un pretexto falaz que caracteriza a los funcionarios públicos especialistas en el “cómo no” cuando los proyectos no se alinean con su interés.
Nunca hubo tanto dinero en el gobierno como en los sexenios federales panistas de Fox y Calderón. Y esto fue porque a pesar del fracaso de Fox para lograr que le aprobará el PRI su reforma fiscal, el barril de petróleo subió su precio internacional a más de 100 dólares por barril y el gobierno foxista decidió transformar la reserva petrolera en dinero y se dedicaron a gastar, dilapidando así un recurso no renovable como lo es el petróleo, con gasto corriente tanto federal como en los estados.
Por otro lado, Calderón y Peña Nieto ante la caída de la plataforma de producción petrolera y del precio del barril respectivamente, decidieron gastar más recurriendo al endeudamiento. En otras palabras, los gobiernos mexicanos no han dejado de tener dinero y no han dejado de gastar.
La tesis foxista, calderonista y peñanietista es que el Estado mexicano necesita recibir y gastar más dinero, sin reparar en qué se gasta o cómo se gasta, y que así crecerá la economía del país y el bienestar de los mexicanos. La tesis gubernamental es que el gobierno es el motor de la economía y se han olvidado de “en qué y cómo” se gasta el dinero público es lo que determina el efecto redistributivo de riqueza del gasto gubernamental.
Cuando recorres el país, cuando te sales de tu esfera de cristal, cuando recorres los estados y los municipios, cuando te sales de las áreas urbanas privilegiadas, es cuando te das cuenta del abandono en que se encuentra la gente y es cuando te preguntas ¿En qué se ha gastado tanto dinero en los últimos 15 años? ¿Dónde está ese dinero que no se ve por ningún lado en beneficio de los más necesitados?
Nadia Acuña, esposa del candidato independiente a la gubernatura de Sinaloa pone el dedo en la llaga: “Se olvidaron de la gente pobre”. Efectivamente, en México los pobres son vistos como clientela electoral y no como seres humanos que son. Los gobiernos del viejo régimen posrevolucionario fueron corruptos, muy corruptos, pero no se olvidaron de la gente. Hoy, mucha de la clase política de todos los partidos es corrupta, cínica y se olvidó de los pobres, y de las necesidades básicas de los ciudadanos.
Cuando uno recorre las comunidades y ves las peticiones de la gente, ésta no pide grandes cosas, sus peticiones se centran en puras cosas básicas. La gente pide oportunidad para trabajar; solicita agua y luz; atención médica para sus niños; cierta seguridad básica que permita salir de sus casas sin que les roben sus pocas pertenencias en su hogar; piden que la escuela funcione y que las autoridades ahuyenten al puchador de droga que trae acosados a sus hijos al salir de la escuela. Quieren que sus comunidades avancen y no que pasen gobiernos y gobernantes y que sus pueblos permanezcan en el olvido, sin servicios básicos y una cancha donde los niños puedan jugar.
Tiene razón Acuña Delgado, se olvidaron de la gente y sólo se dedican a hacer negocios, es decir, proyectos que les dejen un beneficio personal a los gobernantes.
Así, en el gobierno federal los negocios son la energía, el petróleo y el agua; también lo son la obra pública, las compras y la franquicia en que se han convertido las autorizaciones gubernamentales.
En mi estado la obra pública, el sector salud, las compras, la protección y concesiones de negocios a “los malos” con el gobierno son las principales áreas de corrupción. Y los municipios siguen el ejemplo de “papá y mamá”.
La verdad es que nos dejarán gobiernos muy endeudados, habrá nuevos ricos, y el pueblo seguirá jodido si se siguen olvidando de la gente.
Diputado federal independiente.
@ClouthierManuel
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