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Cerrando el año digitalmente

10/12/2016
01:53
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Netflix acaba de estrenar (justamente ayer) una nueva serie documental, Captive, basada en el mundo del secuestro.

Serán ocho episodios, dirigidos por Alex Marengo que abordan diferentes casos del mundo. Esperemos que venga por lo menos algún caso mexicano ya que, en esa materia de índice criminal que no disminuye, nos pintamos solos. Ahí están, por ejemplo, los notables casos de bandas como la de Marcos Tinoco Gancedo El Coronel (que intelectualizaron el secuestro a finales de los años 90); Los Colmenos (responsables del secuestro y amputación de dedos del esposo de la activista María Elena Morera), Los Montante (10 hermanos zacatecanos que integraron una de las bandas más peligrosas y violentas que operaron en México y que, según se sabe, contaban con la “protección” de la Santa Muerte)… Por fortuna ya están todos guardados. Ya veremos si tiene rigor la serie.

Se anuncia también El Marginal, una serie argentina en clave de thriller donde un policía que investiga un secuestro acaba infiltrándose en una cárcel donde deberá evitar que la fauna criminal que ahí vive, descubra su verdadera identidad.

En el consultorio cinematográfico del doctor y crítico, J.H. Rivers, con sede en el tianguis del Chopo, es de las más solicitadas, debido a sus planeamientos y resoluciones nada convencionales. Protagonizan Juan Minujín y Martina Gusmán con intrincadísimo guión de Adrían Caetano, Guillermo Salmerón, Sebastián Ortega y Nicolás Marina.

Como era de esperarse, la película de Oliver Stone sobre Edward Snowden ha acabado resucitando el documental de Laura Poitras Citizenfour (2014), sobre el hombre que puso al descubierto el sofisticado aparato de vigilancia ilegal en Estados Unidos y resto del mundo dirigido por la NSA, que luego hizo explotar en los medios el periodista Glenn Greenwald de The Guardian. Los muchos premios —entre ellos el Oscar a Mejor Documental— lo recomiendan solo.

Hasta parece una historia contemporánea de horror. Hay también, sobre todo si se quiere tener una visión global, otro documental (Snowden’s great escape) del danés Poul-Erik Heilbuth, bastante recomendable, por si se sienten vigilados.

Ignorando los gritos de “¡Ya no, por piedad!”, antes de que termine el año llegará a las pantallas Rogue One, la ¿última? de la saga de Star Wars, ambientada entre los episodios III y IV, donde los obreros del imperio han acabado de darle forma a la más letal Estrella de La Muerte.

Aparte del horror que significa el nombre de Diego Luna, en el reparto (hasta parece que el propio Lord Sith, alias Darth Vader, le teme) de este spin off, la película de múltiples tráilers parece que será la última carcajada de la cumbancha con olor a Disney
y Lucas Films. Ojalá.

Tómenlo como rumor pero se dice que un crew secreto está filmando una nueva película para tratar de revivir el cine de luchadores. Su título tentativo, muy acorde a estos tiempos de corrupción rampante sin castigo hasta ahora es: “Santo y Blue Demon contra el PRI y el PAN”.

El reparto confirmado hasta ahora incluye el nombre de “Don Beltrone”. ¿Sera?

pepená[email protected]

 

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