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La desconfianza en el centro

Enriqueta Cabrera

A 20 años de su primer reporte, Latinobarómetro informa sobre el panorama social, económico y político de América Latina. Construido con un trabajo de campo en 18 países de la región, el informe da cuenta de la percepción ciudadana en tiempos de desaceleración económica que empatan con la baja satisfacción con la democracia. Ambas percepciones son una constante bien expresada a lo largo de los 20 años de publicación de Latinobarómetro. Pretende ayudar a los tomadores de decisiones, servir a la cultura política de la región y a los actores sociales lo mismo que políticos.

¿Cómo se ve a sí misma esta región? ¿Cuál es la percepción de ciudadanos de los distintos países? 2015 se caracteriza por una importante participación crítica de los ciudadanos, que exigen más de la democracia, de la economía, de la igualdad, de la mejora del bienestar, de la seguridad y de la igualdad ante la ley. Pero ¿cuál es una de las características principales que tiene puntos coincidentes en toda la región? En el terreno de la economía, se acusa la desaceleración. En el de la política y la democracia, el desencanto y la exigencia de respuestas a los grandes temas sociales pendientes: desigualdad, pobreza, oportunidades, participación política, igualdad ante la ley, seguridad pública.

Latinobarómetro afirma que se acabaron los “hiperpresidentes” de la década pasada” con aprobaciones de 80%, como fue el caso de Lula en Brasil. Ahora, los presidentes de la región tienen una aprobación que en muchos casos no rebasa el porcentaje obtenido en su elección. En algunos casos es más bajo. La aprobación de los gobiernos ha descendido de 60% en 2009, a 47% en 2015. No es un dato menor si se considera que entre 1995 y 2014 hubo 82 elecciones presidenciales con una participación promedio de 69.5%.

Una de las cuestiones que destaca Latinobarómetro y que nos diferencia de muchas otras regiones en el mundo, es la entronización de la desconfianza no sólo respecto al gobierno, el Congreso o los partidos, sino en la vida ciudadana. Nuestras sociedades están marcadas por la desconfianza, un sólo dato lo ilustra: 16% considera que no se puede confiar en la mayoría de la gente. La confianza se tiene hacia la familia 84%, la Iglesia 63% y los vecinos 60%. Los tres últimos lugares en la confianza los ocupan el gobierno, el Poder Judicial, el Congreso y en el último lugar los partidos políticos.

Latinobarómetro advierte que “la democracia se evalúa según la posición de cada cual en la sociedad. Los que están mejor posicionados, (son) países con menor brecha social, menores desigualdades, tienen más aprecio por la democracia”; por las posibilidades para avanzar; por cómo se percibe; por el desempeño económico; por el sentido de justicia; por la forma en que se gobierna; por las posibilidades de avance…

Llama la atención que la satisfacción promedio de la democracia en la región alcance sólo el 37%. México cae por debajo de la media con un 19% mientras que Uruguay alcanza el nivel más alto con un 70%; otros dos países están por arriba del 50%, Argentina y República Dominicana. Los ciudadanos se sienten representados por el Congreso sólo en un 23% en promedio regional. El nivel más bajo es el de Perú y en México sólo alcanza el 17%. La satisfacción con la democracia se incrementa en tiempos de crecimiento económico importante, hoy no es el caso.

En tiempos de desaceleración económica sólo tres países (Colombia, Costa Rica y Nicaragua) consideran el desempleo como el mayor problema nacional. Para la mayor parte de los países la delincuencia y la seguridad representan el problema más importante. Y a pesar de la corrupción que vive toda la región, sólo en Brasil se considera el problema más importante. 12 de 17 países consideran que el principal problema es el crimen, seguido por la situación de la economía, el desempleo y la pobreza.

Latinobarómetro afirma que es más fácil acceder a la democracia que construir democracias estables, que permitan avanzar en todos los terrenos y satisfagan a sus ciudadanos. Una buena lectura para quienes toman decisiones en los 18 países de América Latina. Recomendable para todo público.

 

Periodista y analista internacional

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