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Lupa al gasto legislativo

27/12/2016
02:10
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En los hechos, los ciudadanos que son elegidos para ocupar una curul o un escaño en el Congreso de la Unión entran de manera inmediata a una suerte de grupo privilegiado en el que todo lo tienen y todo lo pueden.

Al momento de ingresar al Congreso de la Unión para desempeñar el cargo de diputado o senador reciben una serie de beneficios de sobra conocidos: ingresos mensuales abultados en comparación con la gran mayoría de trabajadores, seguro de gastos médicos mayores, la garantía de un retiro digno, pago de alimentos, viajes, peaje gratuito en las carreteras del país, pago de asesores e incluso bonos secretos.

A lo anterior, informa hoy EL UNIVERSAL, se suman 19 motocicletas de lujo Harley Davidson que tienen a su disposición los 500 diputados del Congreso. De 2011 a 2015 la Cámara Baja gastó 5 millones de pesos en la adquisición de los vehículos. Comparada con otras erogaciones, no parece representar un monto elevado, lo que está a discusión es el uso que se le ha asignado. De acuerdo con las autoridades legislativas son utilizadas para apoyo en los servicios de seguridad y logística de tránsito.

¿Apoyo en los servicios de seguridad y logística de tránsito? Por lo visto circular por las calles capitalinas con vías despejadas es un nuevo derecho de los legisladores. Según la información que se publica, en el día a día estos vehículos son utilizados para escoltar y abrirle paso en sus trayectos por la Ciudad de México a los coordinadores parlamentarios y al presidente de la Cámara de Diputados, aunque algunos han rechazado esta facultad.

También se explica que son utilizados para la entrega o recepción de información. Concediendo que todavía hay documentos que requieren la entrega física —en esta época de circulación de datos digitales encriptados— los 19 vehículos apuntan a un exceso.

Este año EL UNIVERSAL ha dado cuenta en varias ocasiones de los gastos onerosos que se registran en el palacio legislativo de San Lázaro, desde pago de chicles, hielos y botanas hasta bonos secretos en la temporada decembrina.

La difusión del uso que dan a los recursos públicos en la Cámara de Diputados debe servir para que la sociedad cuestione si se usan de manera correcta, si hay excesos o dispendio. Al mismo tiempo, y ante las carencias que padece la mitad de la población en el país, la sensibilidad de los legisladores para ratificar o rectificar el rumbo en la utilización del gasto público está a prueba.

 

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