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Intermoda 84 arrancó oficialmente con una clara declaración de intención: crecer, conectar y seguir posicionando a la moda mexicana en el centro de la conversación. Durante la rueda de prensa inaugural, Jorge Castellanos, presidente de Intermoda, destacó que la edición pasada rompió récords y que todo apunta a que esta volverá a superarlos.
Jorge Castellanos subrayó la relevancia de Hecho en México, así como el compromiso del evento con proyectos de sustentabilidad, reafirmando a Intermoda como una plataforma que no solo exhibe moda, sino que conecta, inspira y lleva el diseño a nuevos territorios.
“Claudio”: cuando la moda nace desde lo más íntimo
La pasarela inaugural estuvo a cargo de Iván Ávalos, quien presentó "Claudio", una colección creada —como él mismo lo define— con el alma. Con 50 looks, el diseñador construyó un relato emocional que atraviesa el amor, el dolor, la muerte y la vulnerabilidad, rindiendo homenaje a la mujer de su vida: Eduviges.

“Mi inspiración es mi día a día, mi casa, mi familia, mis perritos. Me gusta más inspirarme en lo que amo completamente”, compartió Ávalos en entrevista para De Última, dejando claro que "Claudio" no responde a tendencias externas, sino a una vivencia profundamente personal.
Maximalismo sin miedo: entre volumen, ternura y fuerza
Uno de los ejes más claros de la colección fue el maximalismo llevado al extremo. Vestidos de organza con metros y metros de tela, siluetas extra grandes y volúmenes exagerados dominaron la pasarela. “Entre más tela, mejor”, afirmó el diseñador, una filosofía que se tradujo en faldas amplísimas, capas superpuestas y estructuras que ocupaban el espacio con intención.

El color blanco fue el gran protagonista, acompañado por suaves acentos en rosa y verde, reforzando una estética etérea, casi nupcial, pero lejos de lo tradicional. Este blanco no hablaba de pureza, sino de emoción cruda y honestidad.
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El look que lo dice todo
El primer look fue clave para entender la narrativa completa de "Claudio": un vestido de lunares de organza, acompañado por un sombrero tejido de gran tamaño. Para Iván Ávalos, esa pieza encapsula toda la historia de la colección: íntima, vulnerable y profundamente simbólica.

A lo largo de la pasarela también aparecieron elementos inesperados como peluches, osos y detalles suaves, contrastando con las estructuras rígidas y los volúmenes imponentes. Esta dualidad —ternura y rudeza, fragilidad y fuerza— es parte esencial del ADN de la marca.
Vestir a una mujer fuerte, delicada y visible
Iván Ávalos lo tiene claro: su mujer puede verse frágil, pero es poderosa. “Nos gusta que la mujer muestre su rudeza, que donde quiera que esté se vea delicada, pero en realidad sea muy fuerte”, explicó. Esa tensión entre opuestos se reflejó en cada look, donde lo oversized convivía con detalles delicados, transparencias y texturas suaves.

Al preguntarle qué espera que sienta una mujer al usar "Claudio", la respuesta fue tan poética como la colección misma: “Que se sienta fuerte, femenina, delicada, que flote, que se sienta única, mágica… y que todos la volteen a ver”.
Con "Claudio", Iván Ávalos no solo inauguró Intermoda 84, sino que abrió la conversación desde un lugar honesto, maximalista y profundamente emocional, recordándonos que la moda también puede ser un acto de amor.
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