“Si educamos con el miedo sembramos la violencia”: Arun Gandhi
Arun Gandhi, periodista y quinto nieto de Mahatma Gandhi, ha publicado en México "El don de la ira", un relato en 11 lecciones aprendidas de su abuelo. Foto/JUAN BOITES. EL UNIVERSAL

Si educamos con el miedo, sembramos la violencia: nieto de Gandhi

17/12/2019
00:20
Yanet Aguilar Sosa
-A +A
El escritor, quien difunde la filosofía de su abuelo, plantea que la humanidad debe tomar responsabilidades sobre su futuro

El escritor y periodista indio Arun Gandhi, quinto nieto de Mahatma Gandhi, lideró la delegación de la India como País Invitado de Honor de la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Guía una serie de proyectos a favor de la unidad y la paz mundial y ha publicado el libro "El don de la ira". Y otras lecciones de mi abuelo Mahatma Gandhi, (Océano Ámbar), un relato en 11 lecciones de los años que pasó al cuidado del filósofo más querido de la India y su vida diaria.

Su filosofía intenta ser una continuación de la filosofía de su abuelo, sobre todo en tiempos en que la violencia determina la relación entre las naciones y la humanidad. Los pilares de su pensamiento están en el amor, la comprensión y el respeto, la verdadera filosofía de la “no violencia” que postuló su abuelo.

En entrevista con EL UNIVERSAL, el escritor nacido en 1934 dice que la mejor forma de educar a los niños es con amor, “somos responsables de ellos, de su formación, de educarlos en la violencia o en el respeto; si cambiamos eso podemos cambiar las generaciones y la gente va a crecer entendiendo el amor y la compasión más que el odio”.

¿Educar en la filosofía del amor y el respeto?

Siempre podemos aprender el uno del otro, los jóvenes y los niños nos dan lecciones muy importantes. Mi abuelo solía decir: “tu mente debe ser como un lugar con muchas ventanas siempre abiertas, deja que entre el aire, pero no dejes que nadie se lleve el viento”.

¿Desde la niñez se puede cambiar a la humanidad?

Sí, los niños tienen una mente muy abierta, no está corrupta por el pensamiento adulto; están abiertos los unos a los otros, de diferentes razas, colores; no les importa eso, sólo cuando crecen entran esas diferencias en sus mentes, ahí es cuando empiezan a señalar que una gente de otro color debe ser odiada.

¿Debemos vernos en el otro?

Los adultos nos hemos dado cuenta de que la forma más fácil de controlar a la gente es con el miedo, y cuanto más miedo podemos poner sobre ellos más podemos controlarlos, y eso hacemos con los niños, cuando los amenazamos con castigos les estamos enseñando que alguien que no se comporta recibirá un castigo y eso no es más que sembrar violencia: las primeras semillas de violencia están plantadas allí, en las mentes de los niños.

Te recomendamos: La India, una Babel literaria

Su libro es el relato personal del abuelo enseñando al nieto ¿esa historia puede ser universal?

Las lecciones que aprendí no se aplican a una sola cultura o a cierto sector de personas, se aplica a todo el mundo. Esas experiencias que hicieron muy diferente mi vida y me dieron una perspectiva humana quiero compartirlas con otras personas que puedan entender cosas positivas en sus vidas.

¿Cuáles siguen siendo los pilares de la no violencia?

No deberíamos estar creando enemigos, sino luchando por convertirnos en amigos. Si somos agresivos y vemos a todas las otras personas como enemigos, buscaremos destruirlos, y eso nos va a conducir a más violencia y confusión; pero si tenemos la actitud mental de convertir a alguien en amigo con amor, comprensión y respeto, podemos tener mejor relación.

Si intento enseñarte una nueva filosofía con amor y respeto, puedes aprender algo de mí, pero si lo hago de forma agresiva y te digo que tienes que establecerlo, tú vas a poner una pared, vas a dejar de aprender si soy agresivo. Estas son las más profundas bases de la filosofía de la no violencia, puedes enseñar a amar y a crear comprensión con base en el respeto pero no mediante la agresión.

¿La filosofía de Gandhi está viva en este momento que se cumplen 150 años de su natalicio?

En el nivel oficial del gobierno de la India no hay un respeto hacia él, sólo explotan su nombre cuando sirve para una causa particular, pero en el pueblo real Gandhi está todavía muy fuerte.

Te puede interesar: La ceremonia del caos, una crónica de viaje por la India

¿Esa filosofía lleva a los pueblos a exigir mejores gobiernos?

A la gente sólo interesada en lo material, en hacer dinero, en hacer una vida de lujos, no le importa lo que el gobierno está haciendo y eso es en todo el mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, 40% de la gente votó por una especie de desilusión de la vida política y esa no es una forma positiva de hacerlo. Cuando dejas de actuar, les das terreno a los políticos para que hagan lo que quieran, incluso destruir nuestros propios países. Pero si tenemos más conciencia, somos más activos para exigir, y es la única forma en que podemos tener un gobierno positivo; pero eso desafortunadamente no sucede en la India ni en ningún país, la gente está desesperanzada, prefiere no hacer nada en lugar de ser activos.

¿Usted es optimista, cree en la humanidad?

Sí, creo en la humanidad, creo que la gente va a cambiar si aprende a hacerlo; es importante tener una actitud positiva, si tienes una actitud negativa no vas a hacer nada, vas a dejar que el mundo se caiga, se pierda. La gente en los pequeños pueblos de la India está haciendo cosas increíbles, esto sucede en todos los países, incluso en México, hay gente que de manera individual está haciendo cosas para la comunidad; debemos concentrarnos en estas cosas positivas y no en las negativas, mucha gente no sabe de las cosas buenas que están sucediendo en su comunidad porque se concentra en el crimen y la sangre, pero no en las acciones positivas.

¿Su optimismo incluye a los líderes políticos?

Sí, lo podemos compartir con quien sea, incluso los políticos son seres humanos. Todo mundo puede aprender, cambiar y hacer que las cosas cambien; sin embargo, la situación es difícil porque hemos dejado que los políticos nos dominen; no hemos asumido la responsabilidad, en todos los países con democracia sólo demandamos nuestros derechos, pero nadie habla de responsabilidades. Un país es fuerte y poderoso cuando la gente asume la responsabilidad de hacer las cosas bien; así como tienes una tabla de derechos, necesitamos una tabla de responsabilidades.

¿Por eso sigue trabajando?

Sí, creo que un mensaje o una filosofía positiva siempre va a hacer la diferencia, pero hay que tener cuidado, cualquier filosofía si la asumes de forma dogmática pierde la esencia. Si nosotros queremos aplicar la filosofía de Gandhi de hace 70 años, no va a funcionar, pero si tomamos la esencia de sus palabras y la aplicamos hoy, va a ser mucho mejor entendida. Cómo aceptamos una filosofía y cómo la pensamos, es una gran diferencia.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

Comentarios