Guillermo Ochoa merece un grande

Qué maldita mala broma del destino que el mejor portero de México, haya contratado al peor representante en la historia

Qué maldita mala broma del destino que el mejor portero de México, quien en los últimos dos Mundiales ha tenido una actuación por encima de los demás, haya contratado al peor representante en la historia.

Se puede argumentar que el gran problema de Guillermo Ochoa es no contar con el pasaporte comunitario, pero la realidad es que la falta de capacidad, de contactos adecuados y  la escasa visión de Jorge Berlanga, no ha logrado ponerlo en un equipo de élite.

Es ahora o nunca para jugar con un club de verdad, de los que pelean títulos, de los que juegan Champions League, no como invitados, sino como protagonistas. Ochoa merece más de lo que este personaje le ha conseguido. Por su capacidad, por las actuaciones que tuvo en Brasil 2014  y  por lo mostrado en Rusia 2018; hasta por su imagen, tan bien aceptada por aficionados y marcas. Por eso es inexplicable que su paso por Europa se reduzca a ligas de segundo nivel o clubes que pelean por no descender.

Quizá se puede entender lo que vivió con el Ajaccio de Francia. Era su presentación y  una entrada fácil cuando todavía no tenía mercado. Pero lo que ha sucedido después ha sido terrible y con todo y eso, se ha mantenido como el mejor portero mexicano de la última década.

Rumores ponen a Ochoa en el Nápoles, y como se publica en el Barra Brava, mucho tendría que ver Carlo Ancelotti, quien se llevó una buena impresión al ser analista de Televisa en la pasada Copa del Mundo. Si esto sucede, sería justicia divina para este portero, quien ha sufrido no solamente con el Ajaccio, sino también con el Málaga, el Granada y el Standard de Lieja (Bélgica). 

Guillermo Ochoa debe irse de Bélgica a un mejor futbol.  Ojalá que quienes trabajan para él y para su carrera se dejen de pretextos y en verdad, si existe un real interés del Nápoles logren cerrarlo. Si el club italiano quiere a Ochoa, lo contratará con o sin pasaporte comunitario, porque cualquier inversión o riesgo que asuma será bien recompensado por la calidad del portero mexicano. 

Aunque lo mejor sería que Berlanga ni se meta en esto, lo que resulta imposible, ya que no querrá que se le escape el mejor negocio de su vida, aunque no se dé por su capacidad. Desperdiciar un Mundial es terrible, pero tirar a la basura dos Mundiales exitosos de Ochoa, sería pasar a la historia como el peor  representante cuando hay decenas de casos de jugadores con menor nivel que Ochoa y que son contratados por equipos de categoría, sólo por haber jugado bien un partido de una Copa del Mundo.

Por eso es inentendible que Guillermo Ochoa navegue por equipos que ni fu, ni fa.   

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