Los plazos para pagar un a 60 y 72 meses pasaron de concentrar el 43.6% del otorgamiento de crédito en 2022 al 52.5% en 2025, de acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

Y actualmente, ya existen opciones financieras para pagar un auto a 80 meses, lo que conlleva algunos riesgos.

“Financiar un auto a 80 meses puede hacer que la mensualidad sea más baja, pero también aumenta los riesgos financieros para el comprador”, indica Ken Charles, director digital de la financiera MStar.

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Los plazos de 60 y 72 meses en financiamiento automotriz ya concentran el 55% del crédito automotriz, hasta abril, de acuerdo con AMDA.

“El aumento de los precios promedio de los vehículos nuevos tras la pandemia fue uno de los principales factores que influyeron en la tendencia de optar por plazos más largos”, comenta Charles, empresa de financiamiento automotriz.

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Advierten riesgos de contratar créditos automotrices a 72 y 80 meses. Foto: Archivo
Advierten riesgos de contratar créditos automotrices a 72 y 80 meses. Foto: Archivo

Riesgos de financiar un auto a 72 y 80 meses

Entre los riesgos de financiar un auto 60, 72 y 80 meses están:

  • El pago de más intereses. Aunque la mensualidad disminuye, el tiempo adicional hace que el costo financiero total sea mayor. En muchos casos, la diferencia puede representar cientos de miles de pesos, dependiendo del monto financiado y la tasa de interés.
  • Deber más de lo que vale el auto. Los vehículos suelen depreciarse rápidamente, especialmente durante los primeros años. Con un crédito muy largo, es más probable que durante varios años el saldo pendiente sea superior al valor de reventa del automóvil, lo que se conoce como patrimonio negativo. Si se necesita vender el vehículo u ocurre una pérdida total no cubierta completamente por el seguro, se sigue debiendo dinero.
  • Mayor exposición a cambios en tu situación financiera. Un compromiso de siete u ocho años aumenta la probabilidad de enfrentar eventos como pérdida de empleo, reducción de ingresos, gastos médicos o cambios familiares que dificulten continuar con los pagos.
  • Seguir pagando cuando el auto ya es viejo. Al final del crédito, el vehículo puede requerir reparaciones más frecuentes y costosas. Es posible que termines pagando simultáneamente la mensualidad del financiamiento y gastos importantes de mantenimiento.
  • Menor flexibilidad para cambiar de vehículo. Si deseas vender el auto o cambiarlo antes de liquidar el crédito, es más probable que aún tengas un saldo considerable, lo que puede dificultar la operación o requerir aportar dinero adicional.
  • Mayor costo si la tasa no es fija. Aunque en México la mayoría de los créditos automotrices son a tasa fija, si el contrato contempla una tasa variable o alguna condición de ajuste, un plazo más largo implica estar expuesto durante más tiempo a esos cambios. Conviene revisar las condiciones específicas del contrato.

“En general, para la mayoría de los compradores, un plazo de 48 a 60 meses suele ofrecer un mejor equilibrio entre una mensualidad manejable y un costo financiero total razonable. Los plazos de 72 meses o más son más convenientes cuando reducir la mensualidad es una prioridad y se comprende el mayor costo y los riesgos asociados”, agregó Charles.

De acuerdo con el experto para reducir riesgos es posible dar un enganche mayor, elegir el plazo más corto, verificar que el crédito permita pagos anticipados a capital sin penalización, mantener un fondo de emergencia para cubrir varias mensualidades si surge un imprevisto y comparar el Costo Anual Total.

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De acuerdo con datos de JD Power México, el precio promedio de un auto en 2005 era de 161 mil pesos mientras que en 2025 fue de 535 mil pesos, es decir, 232% más.

Además de los precios, muchos mexicanos presentan un , en algunos casos, debido a los años de pandemia, lo que también incrementa las tasas o incluso puede ser una barrera para optar a mejor financiamiento.

em/apr

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