
Ni antes ni ahora el gobierno invierte recursos para preparar policías y fiscales capaces.

Ni antes ni ahora el gobierno invierte recursos para preparar policías y fiscales capaces.

A los mexicanos nos deben una profunda reforma al Poder Judicial que no tiene que ver con la deseada por López Obrador de tener jueces por elección popular, que lejos de resolver la corrupción al interior, la agravaría.

Todos a votar con conciencia el 2 de junio, pues no solo elegiremos a nuestros representantes políticos, sino también el tipo de país en el que queremos y merecemos vivir.

Nunca nadie había desplegado tal desprecio hacia las libertades, los derechos y las vidas de los mexicanos. Pero nunca podrán tapar los asesinatos y desaparecidos en este sexenio: un cuarto de millón.

A estas alturas puede sonar absurdo un exhorto para proteger a los candidatos, para al menos intentar disuadir a los grupos criminales y enviar un mensaje de unidad para la paz.


¿Es suficiente una mujer presidenta para erradicar las violencias contra las mujeres? No, depende del presupuesto y de un compromiso verdadero para cerrar las brechas de desigualdad.


La indiferencia gubernamental hacia los cuerpos policiacos indigna. Sin embargo, en el país nadie se está haciendo cargo del desastre en las instituciones de seguridad; mucho menos de la violencia en contra de ellas.

Estamos en peligro de perder la democracia porque estamos regresando a un partido hegemónico, donde el Presidente quiere representar a los tres poderes.