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Necesario, peritaje de primer nivel

10/09/2015
01:05
MARCOS MUEDANO
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Realizar una investigación de altísimo nivel, con peritos de un rango de formación y experiencia consistentes con la magnitud del problema que se enfrenta en la búsqueda de los estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, es lo que sugirió José Torero, especialista en el manejo del fuego con estudios en las universidades de Berkeley y de Edimburgo, dentro del informe por el caso Iguala.

En la Investigación y primeras conclusiones de las desapariciones y homicidios de los normalistas de Ayotzinapa, se incluye el anexo Informe Pericial aspectos relacionados al fuego que elaboró Torero.

El especialista, quien participó en las investigaciones por el atentado del 11 de septiembre de 2001 a las Torres Gemelas de Nueva York, menciona que ante la complejidad de los sucesos del 27 de septiembre de 2014, así como el vacío de custodia de más de 30 días en las evidencias, es necesario una investigación en la que se definan los protocolos a seguir por parte de las autoridades.

Afirma que algunos de los peritos de la Procuraduría General de la República (PGR) que elaboraron el Dictamen de Incendios (AP/PGR/SEIDO/ UEDMS/871/2014, Folios 80002, 83278, 88350) no tienen los conocimientos ni la experiencia necesaria para abordar un caso de la complejidad de los eventos del 27 de septiembre, al existir errores en la recolección de evidencia y de interpretación, por lo que su estudio carece de entendimiento de la dinámica de fuego y de la bibliografía, lo que invalida las conclusiones del informe.

“Dada la hipótesis a validar, la investigación de incendios debió haber tomado un papel preponderante en la recolección y manejo de la evidencia material, definiendo en muchos casos los protocolos a seguir”, menciona el anexo en el que se analizaron los aspectos relacionados al fuego en la investigación de los presuntos eventos del 27 de septiembre de 2014 en el municipio de Iguala, Guerrero.

José Torero asegura que las investigaciones del gobierno mexicano no fueron adecuadas, “con lo cual la evidencia recolectada no permite inferir mayores conclusiones sobre lo ocurrido el 27 de septiembre de 2014 o a su correlación con la hipótesis establecida con base en testimonios”, que afirma que los estudiantes fueron calcinados en el basurero de Cocula.

El investigador emitió 11 conclusiones por las deficiencias en las investigaciones de las autoridades. Una de ellas menciona que es “imposible establecer si los fuegos ocurridos en el basurero de dicho municipio fueron de dimensiones suficientes para incinerar uno o más cuerpos, pero no hay evidencia que indique la presencia de una llama de la magnitud de una pira para cremar inclusive un cuerpo”.

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