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Los personajes estuvieron en mesas distintas en un restaurante del centro de la ciudad de México, pero al final se juntaron para dialogar brevemente, sonreír y darse la clásica palmadita en la espalda.
Dos de ellos tienen algo en común y el tercero fue el más popular entre los comensales.
Los dos primeros, el embajador de México en Estados Unidos, Miguel Basáñez Ebergengy, y el ex representante diplomático en Washington y actual ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Eduardo Medina Mora, intercambiaron algunas frases.
Mientras el tercero, Manlio Fabio Beltrones, presidente del PRI, observaba la escena.
Al final, los tres se despidieron. Don Eduardo y Don Manlio se sentaron en su mesa y siguieron la conversación, en ocasiones interrumpida por algunos comensales que pidieron una foto al sonorense.
Don Miguel se retiró sonriente.
¿Acaso Basáñez le pidió a Medina Mora algún consejo o que le contara algún secreto de la embajada de México en la capital de Estados Unidos?
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