Una semana más continúa el éxodo masivo de refugiados sirios hacia Europa huyendo de la guerra que hay en su país, en un espectáculo bochornoso y denigrante, y ante la pasividad de la Unión Europea. Aunque en estos últimos días algunas cosas han cambiado en el viejo continente. A raíz de la publicación de la fotografía del cuerpo sin vida del niño de tres años, Aylan Kurdi, encontrado en una playa griega, una ola de solidaridad ciudadana hacia el pueblo sirio ha inundado las calles europeas. Y ello ha provocado que algunos gobiernos ante la presión de la opinión pública, hayan cambiado de estrategia para atajar la crisis migratoria. Y como dice el refrán: “donde dije digo, digo Diego”.

En Austria cientos de ciudadanos han recogido en sus propios coches a refugiados sirios que cruzaban la frontera de Hungría después de que el gobierno decidiera abrir sus fronteras a los miles de refugiados que abarrotaron la estación de trenes de Budapest (Hungría). En Berlín (Alemania) se ha organizado una red espontánea de personas dispuestas a recibir en su casa a refugiados y les ceden sus viviendas un tiempo o les dejan utilizar gratis una habitación. En Viena (Austria), donde cientos de personas esperan los trenes de refugiados en la estación de Westbahnhof para entregarles cajas de alimentos y bebidas dadas por el gobierno, el arzobispo ha prometido recoger en sus instalaciones a mil refugiados. En Budapest, capital de Hungría y ciudad a la que cada día llegan miles de inmigrantes pese a la valla levantada por el gobierno, cientos de personas reparten cada día sopa y comida en la estación de tren que se ha convertido en un campo de refugiados. En Barcelona (España) la alcaldesa Ada Colau ha promovido la red ciudades-refugio y miles de familias y de ayuntamientos se están sumando a la iniciativa a través de un registro que se ha creado. En París se ha llevado acabo una multitudinaria manifestación en la que se le ha pedido al gobierno del socialista Francois Hollande que acoja a refugiados. En Alemania el equipo de fútbol del Bayern Munich ha organizado un partido con el que espera donar un millón de euros para ayudar a los refugiados. Además, este sábado los jugadores del Bayern saldrán al campo de la mano de un niño alemán y de un refugiado en su partido de liga contra el Augsbourg. Y en Islandia, una isla de apenas 300 mil habitantes situada al noroeste de Europa, 12 mil ciudadanos se han ofrecido voluntarios a través de una página en facebook para recibir en sus casas a refugiados sirios.

También las ONGs están duplicando sus recaudaciones para la compra de alimentos, útiles y medicinas desde la aparición de la foto. La ONG de Malta Migrants Offshore Aid Station (Moas) ha recibido una cantidad récord de 600 mil euros de donaciones esta última semana y en Suiza, la ONG Cadena de la felicidad ha recibido un millón 200 mil euros.

Así que ante esta ola de solidaridad ciudadana algunos gobiernos europeos han cambiado de actitud. En el Reino Unido David Cameron, quien se ha negado siempre a aceptar el sistema de cuotas establecido en la UE, anunció el viernes su compromiso de acoger a “miles de refugiados de Siria”. “Tenemos el deber moral de acoger a 15 mil refugiados”, dijo cambiando completamente de discurso. Y hoy aprovechará su intervención en el Parlamento para pedir a los diputados laboristas que apoyen su plan de bombardear los objetivos del Estado Islámico en Siria (una opción que apoya el 52 por ciento de los británicos) y para aprobar el desviar dinero destinado a la ayuda exterior a los ayuntamientos británico en concepto de ayuda a los refugiados.

También en España el conservador Mariano Rajoy, que en un principio se negó a acoger al número de refugiados que le había asignado el Consejo Europeo, después de hablar con Merkel cambió de opinión y acogerá a más. Hoy se va a reunir la vicepresidenta del gobierno, Soraya Saénz de Santamaría con el Grupo Interministerial para la crisis de la inmigración y asistirán los ministros del Interior, de Empleo y Seguridad Social y de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Veremos a cuántos deciden acoger.

Pero ha sido Merkel quien en una decisión de emergencia y ante la situación que hay, dejó entrar el viernes a los miles de refugiados varados en Hungría y Austria que fueron recibidos en Munich con aplausos y carteles de bienvenida. Y ello pese a recibir las críticas de su socio la Unión Socialcristiana que dijo que la decisión había sido errónea. Esta semana Merkel, además de lidiar con sus socios de coalición, deberá decidir qué medidas tomar. Es decir, que dinero se destinará a los lander regionales para que hagan frente a esta avalancha, cómo acoger a los refugiados y qué atención sanitaria se les dará.

También algunos países han decidido cambiar su estrategia política y por ejemplo David Cameron y Francois Hollande se plantean intervenir en Siria. Están pensando en sumarse a la coalición liderada por Estados Unidos para bombardear los objetivos grupo yihadista llamado Estado Islámico. El resto de países de la UE no lo tiene tan claro.

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