20 | MAR | 2019
El mercado de San Pablito tenía 10 filas de 30 locales cada una, los negocios estaban distribuidos en módulos de cuatro y, tras el siniestro, quedó reducido a escombros. (GERMÁN GARCÍA. EL UNIVERSAL)

Dossier Seguridad. Prevención en San Pablito fue insuficiente

02/01/2017
03:30
Juan Manuel Barrera
Tultepec, Méx.
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El pasado 20 de diciembre se registró una explosión en ese mercado, en la cual murieron 36 personas; las causas del siniestro se desconocen hasta el momento

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Por tercera ocasión en poco más de una década, el tianguis pirotécnico de San Pablito quedó reducido a escombros. Sus medidas de seguridad no fueron suficientes para evitar que nuevamente el fuego pasara de local en local, arrebatando la vida a 36 personas y más de 60 sufrieran lesiones graves.

Palas, picos, extintores, botes de agua y arena, y la separación de 12 metros entre los módulos de cuatro locales no sirvieron de nada para impedir la reacción en cadena del Mercado de Artesanías Pirotécnicas de San Pablito, ubicado en Tultepec, considerado hasta hace poco por autoridades del Estado de México como el más seguro de su tipo en América Latina.

El 13 de octubre de 1998 una explosión cimbró el barrio San Rafael, en el centro de Tultepec. Murieron 10 personas y 30 viviendas fueron afectadas al estallar material pirotécnico almacenado clandestinamente. El siniestro marcó la salida de fabricantes y vendedores de cohetes de zonas urbanas del municipio.

Después de peregrinar por predios cercanos al primer cuadro de Tultepec, vendedores de pirotecnia adquirieron dos terrenos en San Pablito, con apoyo de los gobiernos estatal y municipal; uno de 5.5 hectáreas propiedad de 220 locatarios y otro de una hectárea, de 80 vendedores. Al unirse crearon el Mercado de Artesanías Pirotécnicas de San Pablito A. C., abierto los primeros años de este siglo.

El 15 de septiembre de 2005 bastaron 15 minutos para que se quemara totalmente el tianguis de San Pablito. Un año después, el 11 de septiembre de 2006, el fuego consumió de nueva cuenta los locales. En ambos casos sin personas muertas. La reconstrucción inició de inmediato y con apoyo gubernamental el mercado fue reinaugurado en diciembre de ese año, con medidas de seguridad que supuestamente evitarían reacciones en cadena.

Y así fue durante una década, hasta el 20 de diciembre de 2016, cuando por causas aún no identificadas el fuego arrasó el tianguis.

Ese día murieron 26 personas en el lugar y posteriormente fallecieron 10 en hospitales. Más de 60 resultaron lesionadas, algunas gravemente.

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¿El más seguro de América Latina?

Juan Ignacio Rodarte Cordero, director del Instituto Mexiquense de la Pirotecnia (Imepi), calificó al tianguis de San Pablito como el más seguro en su tipo de América Latina.

Tanto que las medidas de seguridad del tianguis fueron replicadas en otros mercados pirotécnicos, como los de Zumpango, con menor número de locales pero similar distribución.

El tianguis de San Pablito tenía 10 filas de 30 locales cada una. Los negocios estaban distribuidos en módulos de cuatro. Los pasillos tenían 12 metros de ancho y había franja de amortiguamiento de 100 metros.

Cada local contaba con tambo de 200 litros de agua y otro de 100 litros de arena, pala, pico, hacha y dos extintores. Las rutas de evacuación estaban señalizadas y había letreros de no fumar y no “calar” (probar) los cohetes, explicó Germán Galicia, dirigente del mercado pirotécnico.

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y el Imepi establecieron medidas de seguridad para la venta de pirotecnia, las cuales no fueron acatadas del todo en San Pablito.

Algunos locales tenían exceso de productos, vendían cohetes de gran potencia o los encargados llevaban niños. La franja de amortiguamiento fue invadida y había puestos de comida.

Contra toda lógica, en 2015 se permitió la instalación de un circo en el mercado y el día de la tragedia, el pasado 20 de diciembre, payasos del grupo Los Destrampados firmarían autógrafos en un local.

El fiscal Alejandro Jaime Gómez dijo que durante los peritajes hallaron una batería en uno de los locales.

La Comisión Estatal de Seguridad (CES) y el Imepi, en las “Medidas de seguridad para la comercialización de los artificios pirotécnicos en locales de venta”, afirma que ésta “se debe llevar a cabo en locales que garanticen la seguridad tanto del vendedor como del comprador”.

Añade que los locales deben ser de ladrillo recocido, block de cemento prensado, concreto o lámina metálica con aislante térmico; el techo de lámina de fibrocemento o lámina metálica con aislante central; puertas de madera o metálicas, y pisos de tierra o cemento, además de que paredes y techos deben contar con protección retardante de fuego que no permita la propagación del mismo, tener aparadores móviles y contar con rutas de evacuación.

La Sedena, en el Manual de Servicios al Público de la Dirección General del Registro de Armas de Fuego y Control de Explosivos, determina medidas similares para los locales de venta de pirotecnia.

Dicho manual señala que los encargados de los locales deben ser mayores de edad, capacitados para el manejo de los productos y vestir ropa de algodón; debe haber rutas de evacuación y letreros de advertencia de no fumar y no calar, además de pala, pico, hacha, dos extintores, arenero y agua, así como no exceder la cantidad de producto autorizada.

“De conformidad con lo establecido en el artículo 69 de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, esta secretaría de manera aleatoria realizará inspecciones a su sitio autorizado de venta, con el fin de comprobar que se cumplan con las medidas de seguridad contenidas en las disposiciones establecidas en este permiso general, a fin de evitar accidentes”, detalla.

Germán Galicia aseguró que autoridades federales y estatales verificaban oportunamente las medidas de seguridad de San Pablito y no encontraron ninguna irregularidad; también efectuaban simulacros para saber cómo actuar en caso de siniestro.

Gómez Sánchez afirmó que efectuaron 95 dictámenes periciales para determinar las causas del incendio, cuyos resultados canalizaron a la Procuraduría General de la República (PGR), que también realizó sus propios peritajes. Hasta el momento se ignora el origen del siniestro.

En otros municipios mexiquenses operan tianguis pirotécnicos, como en Zumpango, Jaltenco y Amecameca, de menores dimensiones que el de San Pablito, pero con medidas de seguridad similares.

El tianguis de Jaltenco, ubicado en un predio de 1.5 hectáreas junto a la carretera Melchor Ocampo-Zumpango, frente a la laguna de Zumpango y a un costado del Circuito Exterior Mexiquense, cuenta con 48 locales y en cuatro años no ha registrado accidentes.

El mercado tiene medidas de seguridad semejantes al de San Pablito, aunque los módulos son de dos locales, la franja de amortiguamiento es menor a 20 metros y la cantidad de producto al parecer no es excesiva, contrario a los locales del tianguis de Tultepec, que estaban saturados de cohetes.

 

Reconstrucción

El gobernador Eruviel Ávila Villegas propuso a locatarios de San Pablito la reconstrucción del tianguis pirotécnico, supuestamente ahora sí con medidas de seguridad extremas, diseñadas por expertos de la UNAM en coordinación con empresas de análisis de riesgo y de ingenieros militares.

Una comisión de funcionarios estatales y locatarios viajará a España el 4 de enero para conocer las medidas de seguridad en materia de pirotecnia implementadas en ese país.

El diputado priísta David Sánchez Isidoro promueve desde hace tiempo que la pirotecnia no sea regulada por la Ley de Armas de Fuego y Explosivos, y sea considerada una artesanía.

Expertos señalan que no existe Norma Oficial Mexicana (NOM) que regule todo el proceso de la pirotecnia, sobre todo la juguetería, que causa la mayor parte de accidentes.

Héctor Elorriaga Mejía, secretario del Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Jefes de Bomberos, consideró que el incendio del tianguis demuestra que las medidas de seguridad eran insuficientes.

“Supongo que sí [había medidas de seguridad], pero no fueron suficientes que nos ocasionó una tragedia. Habría que regresar un poco más y ver lo que falló, qué recomendaciones da la propia Sedena, Protección Civil federal y estatal, que son algunos de los órganos reguladores, y hacer una retrospectiva y poder analizar el fondo de lo que ocurrió para que no vuelva a suscitarse, aplicar medidas más estrictas”, dijo.

Propuso que entre las medidas que deben ser analizadas está prohibir el ingreso a tianguis pirotécnicos de menores de edad y establecer mecanismos de revisión en los accesos, para evitar la introducción de objetos que pudieran detonar los cohetes.

“Nosotros no podemos dejar de seguir participando en las tradiciones que mantienen vivo a nuestro país. Es una tradición, aunque ahora tendrán que hacerlo con mejores medidas de seguridad”, destacó.

Concluyó: “En nuestro país hay gente muy valiosa, con una gran experiencia, profesionales en seguridad integral de riesgos, que pudiésemos aportar, cada uno de nosotros, la Academia Nacional de Protección Civil, hay gente muy experta por si se hiciera alguna convocatoria para aportación de ideas de mecanismos de seguridad y de experiencias y conjuntar en un sólo proyecto todas las aportaciones de los grandes expertos que hay”.

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