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Pelean Reclusorio Oriente La Voz y Los Salvajes

“En la mira”, personal del Sistema Penitenciario. No funciona 50% de cámaras de videovigilancia, reportan

Metrópoli 23/10/2015 01:11 David Fuentes Actualizada 05:33

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Una revisión exhaustiva entre internos considerados de alto riesgo y personal de guardia y custodia, con más de tres años laborando en el mismo puesto, iniciaron autoridades del Sistema Penitenciario del DF, en colaboración con la procuraduría capitalina; el objetivo: encontrar a quienes brindan apoyo y protección a los grupos criminales que se disputan el control en el Reclusorio Oriente.

Para reforzar la seguridad de éste y los otros centros de reclusión, también se anunció que se buscará, en esta misma administración, mejorar el equipamiento e implementar tecnología de punta en los filtros de seguridad, las cámaras de vigilancia y aumentar el número de perros olfateadores de droga.

Parte de la investigación incluye una revisión detallada de los quehaceres del personal que labora en el Sistema Penitenciario, cuentas bancarias y otras actividades; todo esto debe coincidir con el sueldo que cobran y así descartar que reciban dinero de las células criminales que han evidenciado su guerra en las calles de la delegación Iztapalapa.

Radiografía del Oriente. Según un informe de inteligencia del Sistema Penitenciario, dos grupos son los que se disputan la extorsión en los pasillos, la renta de teléfonos celulares y otros privilegios como espacios o celdas.

Los grupos antagónicos son La Voz, liderados supuestamente por Luis Eusebio Duque Reyes, El Duke, y quien, asegura, cuenta con la protección del cártel de Juárez. El otro grupo son Los Salvajes, cuyas cabecillas visibles son Paolo Sergio Contreras Hernández, El Avispa; Jorge Flores Concha, El Torta y Ricardo Andueza Velázquez, El Miraviones, aunque se cree que ya modificaron la estructura y ahora el líder es un interno de origen colombiano.

Estas células criminales generan ganancias de hasta 150 mil pesos a la semana en cada reclusorio derivado de la venta de drogas como mariguana, cocaína, pastillas psicotrópicas, alcohol e incluso armas punzocortantes y de fuego en todos los reclusorios, donde La Voz y Los Salvajes, tienen lugartenientes que administran el dinero.

A estas bandas criminales se les adjudica también el ingreso de droga a través de las mujeres llamadas “mulas”, quienes vía vaginal ingresan por semana hasta un kilo de mariguana o cualquier droga que se les pida.

Según el análisis que se empezó a ampliar desde 2013, cuando las autoridades detectaron que la guerra por el control de los penales se podría recrudecer, detalla que La Voz en un principio tenía el control de 80% de todo el Reclusorio Oriente, dejándole el área de nuevo ingreso a El Avispa y El Miraviones; sin embargo, éstos empezaron a incrementar su poder y poco a poco se fueron extendiendo.

Incluso, se menciona que Los Salvajes extorsionaron y asesinaron a un allegado de El Duke, lo que terminó por romper la relación entre ellos.

En este reclusorio se tienen más de 80 cámaras de vigilancia; sin embargo, cuando la procuraduría capitalina empezó con el estudio de las imágenes, se percató de que más de 50% no servía —principalmente aquellas colocadas en zonas clave— u omitían grabar en momentos estratégicos.

El mismo informe revela que los internos de nuevo ingreso son visitados por los integrantes de estas células para ofrecerles jale, quienes no aceptan son extorsionados y les cobran 30 pesos para tener derecho a los pasillos y mil pesos por semana para poder tener acceso a una comida decente.

Ahora y con el cambio de reclusorio de El Avispa y El Miraviones al CEVASEP II, a un costado del Reclusorio Norte, las autoridades del Sistema Penitenciario confían en que la guerra por el control termine, pues ya ubicaron a quienes podrían tomar los mandos de cada célula criminal a quienes también reubicarán.

Especialistas en temas de seguridad afirman que las autoridades del Sistema Penitenciario capitalino son los responsables de la “guerra” por el control de los centros de reclusión.

Detallan que se debe de terminar de tajo con el conflicto y tener mano dura tanto con los internos, custodios y directores que omitieron o “no quisieron ver” el problema. “Éstos deben tener la radiografía criminal de quienes vigilan, con quién se relacionan, quién los protege, si no se cuenta con eso, pues quién sabe qué estén haciendo”, explicó Gabriel Regino.

Por su parte, Guy-Ben Nun, especialista en medidas preventivas del delito dijo que “de manera urgente se debe de cambiar a todo el personal, los directivos, tengan o no tengan culpa, remover a los internos más peligrosos y lo más importante, quitarles todo medio de comunicación”.

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