Las lecciones de las “caravanas”

Mark Manly

Las personas refugiadas y migrantes pueden contribuir al desarrollo nacional. Es esencial expandir programas de empleo para ellos

El paso de las “caravanas” de personas refugiadas y migrantes por México deja valiosas lecciones, en particular a quienes trabajamos en favor de las personas que huyen de países donde su vida y la de sus familias corren peligro. Para ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, el movimiento masivo de más de 9 mil personas en territorio mexicano en 2018 requirió de grandes esfuerzos para informar y acompañar a las personas en su derecho a solicitar la condición de refugiado, apoyar a las autoridades, garantizar alojamiento y promover condiciones de integración.

El número de solicitantes de asilo del norte de Centroamérica ha ido creciendo no sólo en México y EU, sino en países como Belice, Costa Rica y Panamá. En México el aumento fue de cerca de 1100% entre 2014 y 2018 y prevemos que la tendencia se mantenga en 2019.

Estos movimientos son manejables para la población y economía mexicanas. De hecho, México no está entre los 100 países con mayor número de refugiados per cápita. Para asegurar los derechos de estas personas, urge avanzar con la nueva política migratoria anunciada por el Gobierno federal, cuyos ejes son congruentes con el Pacto Mundial sobre Refugiados, adoptado por la Asamblea General de la ONU en diciembre y que es “hermano” del Pacto Mundial sobre Migración.

Son muchos los retos para la región en términos de movilidad humana. Toca a México trabajar con otros países bajo los Pactos Globales y el Marco Integral de Protección y Soluciones, un esfuerzo de México y países centroamericanos para aplicar el Pacto de Refugiados a nivel regional. Ante este panorama, ¿cuáles son las lecciones de las caravanas que debemos tomar en cuenta en 2019?

1a. Un número importante de personas que llegan a México salen de sus países huyendo de la violencia y la persecución. No son “migrantes” sino personas refugiadas, y aplican estándares y procedimientos específicos para su protección. En los últimos años, casi 1 de cada 3 personas que han solicitado la condición de refugiado son niños, niñas y adolescentes, y 1 de cada 3 son mujeres.

2a. Además de ser país de tránsito, México es visto como país de destino para un número creciente de personas que huyen de situaciones de violencia. Si bien el grueso de las caravanas buscaba llegar a EU, 1 de cada 3 de sus integrantes ha solicitado protección en México.

3a. México sigue siendo muy peligroso para quienes viajan sin documentos. Este riesgo explica, en parte, el fenómeno de las caravanas pues, por seguridad, las personas prefieren viajar masivamente que en grupos pequeños. Muchas personas que llegan al país con la intención de solicitar refugio no lo hacen en las fronteras para evitar ser detenidas en una estación migratoria. Ingresan de forma irregular para llegar a Tapachula o Tenosique, donde existen oficinas de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y pueden iniciar el proceso en libertad. Las personas que huyen de la violencia deben tener derecho a solicitar asilo en la frontera sin ser detenidas. Esta medida ayudaría a disminuir la percepción de que es necesario llegar al país de manera masiva.

4a. El fortalecimiento de la COMAR no puede seguir postergándose. Valoramos positivamente el nuevo liderazgo en la institución y el compromiso de incrementar el presupuesto para hacer frente a los retos de acceso al procedimiento y rezago en las solicitudes.

5a. Las personas refugiadas y migrantes pueden contribuir al desarrollo nacional. Para ello es esencial expandir los programas de empleo, ahí donde hay más oportunidades (norte y centro del país). El Sistema Nacional de Empleo atendió casi 4,000 personas en las ferias organizadas en Baja California en el marco de las caravanas. Su eventual contratación permitiría al Gobierno recaudar cerca de 500,000 pesos al mes por concepto de ISR y más de 5 millones de pesos por concepto de IVA y cotizaciones IMSS.

El nuevo gobierno tiene la oportunidad de recuperar la tradición histórica de asilo de México y ampliar la asistencia a quienes huyen de la violencia y la persecución. Desde ACNUR reiteramos nuestro apoyo y hacemos votos para que así sea.

Representante en México de la Agencia de la ONU para los Refugiados.
@MarkManly

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