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“La marcha de la sinrazón”

09/01/2019
04:24
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La gran historiadora inglesa Barbara Tuchman escribió en 1984 un gran libro intitulado La Marcha de la Sinrazón, desde Troya hasta Vietnam. Sus lecciones parecen ser muy relevantes para el México de 2019 y debiera ser una señal de alerta para el gobierno de AMLO.

Reflexiona Tuchman: “un fenómeno que puede notarse por toda la historia en cualquier lugar o periodo es el de algunos gobiernos que siguen políticas contrarias a su propio interés... La sabiduría está definida como el ejercicio del juicio, actuando en base de la experiencia, el sentido común y la información disponible... La insensatez se liga con la testarudez, como la fuente del autoengaño, que es un factor que desempeña un papel notable en el gobierno. Consiste en evaluar una situación de acuerdo con ideas fijas preconcebidas, mientras se pasan por alto o se rechazan todas las señales contrarias. Actuar de acuerdo con el deseo, sin permitir que nos desvíen los hechos…”.

Tuchman examina varios casos históricos de la “sinrazón”: el caballo de Troya, los errores que llevan a la guerra de independencia de E.U. y la de Vietnam, y otros. En México tenemos un caso en que se aplica el mismo análisis: la cancelación del aeropuerto de Texcoco. No tiene la trascendencia de los ejemplos señalados. Sin embargo, es síntoma del mismo fenómeno de “insensatez”, puede marcar históricamente a un gobierno por su incompetencia, con muchas consecuencias negativas. Engendra su propio “caballo de Troya”. Preocupa además que la “sinrazón” permea otros procesos de toma de decisiones, como la construcción de la nueva refinería, la “descentralización” y otros.

La cancelación del aeropuerto de Texcoco y la ampliación de Santa Lucía, como lo han demostrado hechos elocuentes y muchas voces sensatas, van en contra de la razón: financieramente un gran despilfarro; técnicamente inviables y, políticamente, aberrantes.

Las empresas de mayor prestigio, como Mitre, ya indicaron que no son compatibles sus rutas, por su riesgo de colisión; no suman, sino restan vuelos. Las autoridades de Aviación Civil Internacional no los autorizarán, las grandes líneas no volarán. Se sustituye un gran polo de atracción turística y desarrollo regional, por un nefasto triángulo, un AICM ya saturado, Toluca poco utilizable y Santa Lucía lejano y costoso. Se afectarán sensiblemente los flujos turísticos.

El aeropuerto ya lleva 35% de avance, significará dejar billones enterrados. El costo de cancelación excede un mínimo de $200,000 millones de pesos (según Meade más), equivalente a casi todo el programa de austeridad. Quedan alrededor de US$5,000 millones de bonos en manos de muchos inversionistas a “liquidar en dos décadas”, comprometiendo el flujo de los derechos TUA de nuestro actual aeropuerto, sin propósito alguno. ¡Un Fobaproa II!

Representa un deterioro de la imagen internacional de México, sembrando la desconfianza entre inversionistas en lugar de un proyecto emblemático. El proceso de consulta resultó grotesco y risible. Si la razón fue atacar vicios de corrupción, ¡que se corrijan! ¿Se pretende sustituir una “mafia” por otra (Riobóo) o compensar a los mismos con más obras?
Tuchman concluye: “La responsabilidad del poder consiste en gobernar lo más razonablemente posible en el interés del Estado y sus ciudadanos. Un deber de tal proceso es mantenerse bien informado, mantener abiertos el juicio y el criterio, y resistir al insidioso encanto de la terquedad. Si la mente está lo bastante abierta para percibir que una política está dañando el interés propio, en lugar de servirlo, y si se tiene confianza suficiente para reconocerlo y sabiduría suficiente para rectificar, tal es la cúspide del arte de gobernar”.

 

Ex embajador de México en Canadá
@ suarezdavila

Ha ocupado diversos cargos en el Sector Público Financiero como Embajador de México ante la OCDE en París; Subsecretario de Hacienda y Crédito Público; Director Financiero de Nacional Financiera y,...