Taxistas de Oaxaca: entre víctimas y victimarios

De los 22 mil 791 taxis que circulan en el estado, mil 145 unidades ofrecen de forma ilegal el servicio de transporte con el respaldo de organizaciones políticas y sindicatos

Foto: Edwin Hernández/EL UNIVERSAL
Estados 12/08/2017 22:15 Ismael García / Corresponsal Oaxaca, Oax. Actualizada 00:04

En Oaxaca circulan a alrededor de 22 mil 791 taxis, de los cuales mil 145 unidades ofrecen de forma ilegal el servicio de transporte con el respaldo de organizaciones políticas y sindicatos.

De acuerdo con la Secretaría de Vialidad y Transporte (Sevitra), a la fecha han entregado 21 mil 646 concesiones a unas 25 organizaciones de transportistas, siendo la Unión de Taxistas del Estado de Oaxaca (UOTEO), la que concentra el mayor número de estas licencias debido supuestamente a la presencia que tiene esta agrupación en varias partes de la entidad.

Además de la UOTEO, destacan la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y la Central de Agrupaciones de Taxistas y Conexos del Estado de Oaxaca (CATCEO), quienes tienen el mayor número de concesiones de taxis en la capital oaxaqueña y zona conurbada. 

Pero en el estado también ha incrementado la cifra de vehículos que no cuentan con una concesión, la cual según el registro de Sevitra, es de mil 145 vehículos aproximadamente, cuyos propietarios son dirigentes y militantes de organizaciones como CTM, Sindicato “Libertad”, Federación Estatal de Sindicatos de Oaxaca (FESO), Confederación Nacional Campesina, Movimiento de Unificación y Lucha Triqui y Asamblea de Pueblos Indígenas.

Son la ciudad de Oaxaca y la región de la Mixteca, las zonas donde hay más taxis que funcionan en la ilegalidad; se tiene el registro de unas 300 unidades irregulares las cuales cuentan con placas de otros municipios y pese a ello dan el servicio en la capital oaxaqueña y en municipios conurbados, como Etla, Santa Cruz Xoxocotlán, Mitla y Santa Lucía del Camino.

En la Mixteca destaca que la mayoría de taxis irregulares no cuenta con ningún documento pero los taxistas con el respaldo de CTM, MULT, API y CNC, quienes bajo acuerdos con el gobierno de Oaxaca, tienen presencia en Huajuapan con 200 unidades y en Tlaxiaco con 100 vehículos, entre otros municipios.

Le siguen Juchitán y Salina Cruz, donde en cada municipio de esta región del Istmo se han documentado a alrededor de entre 60 y 70 taxis “piratas”; otras organizaciones como Comité de Defensa Ciudadana se ha rehusado a la regularización de las unidades en Tuxtepec, de la región de la Cuenca del Papaloapan; el Comité de Defensa de los Derechos Indígenas en la Costa; y Antorcha Campesina, 23 de Octubre, API y CTM en Teotitlán de Flores Magón, en la Cañada.

Escasos operativos

Sin embargo, la Sevitra solo ha asegurado 25 unidades irregulares de enero a julio de este año pese a contar con un registro del número de taxis que están en la ilegalidad y conocer en qué zonas están circulando.

Para el titular de esta dependencia, Francisco García López, es difícil lograr que las unidades que no cuentan con una concesión se regularicen por las cuestiones de las organizaciones a las que pertenecen sus dueños, como lo que ocurrió el pasado martes en San Sebastián Tutla, donde taxistas de la Federación Estatal de Sindicatos de Oaxaca bloquearon la avenida Ferrocarril y el crucero de Tlalixtac de Cabrera para exigir la liberación de cinco taxis piratas asegurados en un operativo. 

“Es muy difícil, nosotros implementamos operativos pero las organizaciones se siguen rehusando a que se legalice y el transporte tenga un marco legal de referencia, es muy difícil, sin embargo, nosotros seguiremos con los operativos”, aseguró. 

Creciente inseguridad

Al igual que ha aumentado el número de taxis en Oaxaca, el incremento de la inseguridad también ha sido percibida para los conductores de esta modalidad de transporte, para quienes desde hace 11 años están más expuestos a los asaltos y crímenes. 

Noé Ponciano Jiménez Cruz, presidente de la Central de Agrupaciones de Taxistas y Conexos del Estado de Oaxaca (CATCEO), organización que integra a 540 conductores de cinco sitios del centro de la capital oaxaqueña, la inseguridad aumentó desde el 2006 durante el conflicto magisterial.

¿Por qué?, porque en su opinión no hubo autoridad que pusiera orden en el estado, lo que derivó en que organizaciones sociales y sindicatos se colgaran para delinquir. “Anteriormente se decía que solo en la noche asaltaban a los taxistas, ahora ya es a cualquier hora”, señaló. 

El representante de los sitios “Alameda”, “Reforma”, “Antequera”, “Constitución” y “Dolores”, declaró que llegaron a registrarse hasta tres asaltos por día en el año pasado, y en lo que va de este 2017 han documentado dos por semana. 

Debido a la delincuencia de la que han sido víctimas, tomaron la decisión de que el turno nocturno solo sea cubierto con el 20 por ciento de las 540 unidades con las que cuentan.

Las zonas más inseguras que han percibido en la ciudad son San Martín Mexicápam, la parte alta de Volcanes, Donají, Dolores, Pueblo Nuevo y Viguera, pero pese al peligro al que se enfrentan, el conducir un taxi es la manera en que han obtenido un sustento para sus familias teniendo jornadas de entre nueve y 12 horas diarias con un sueldo de hasta 250 pesos por turno.

“A pesar de que es un riesgo, es el modo de subsistir, es el modo de vivir de nosotros, aunque temamos por la inseguridad que reina en la ciudad de Oaxaca, tenemos que salir a trabajar porque si no quién llevaría sustento a nuestras familias”, declaró Jiménez Cruz, quien se ha desempeñado como taxista durante 33 años.

De los 540 taxistas que integran esta agrupación, solo son seis mujeres quienes conducen algún taxi pero en horario matutino debido a la inseguridad a la que se exponen por las noches.

Jiménez Cruz señaló además que ante los delitos de los que han sido víctimas la Fiscalía General de Justicia en el estado no ha concluido ninguna investigación ni deslindado responsabilidades, como el caso del taxista Luis Alberto Ramírez Pulido, del sitio “Alameda”, quien fue asesinado el 25 de mayo de este año.

Pidió a la Fiscalía agilizar las investigaciones y a la Secretaría de Seguridad Pública implementar más operativos de vigilancia.

Homicidios

Tan solo en mayo y julio de este 2017, cinco taxistas han sido asesinados en las regiones de Valles Centrales y Cuenca del Papaloapan.

Luis Alberto Ramírez Pulido, conductor de una unidad del sitio “Alameda”, fue ultimado a balazos mientras cubría su turno la madrugada del 25 de mayo en la colonia Cieneguita, perteneciente a la agencia Cinco Señores, en la ciudad de Oaxaca. 

Dos días después, el 27 de mayo, Miguel Hernández, chofer de un taxi colectivo del sitio “Catano”, fue baleado sobre la carretera local que conduce a San Agustín Etla, municipio del valle eteco.

El 1 de julio, un taxista fue calcinado al interior de su unidad en San Juan Chapultepec, agencia municipal de la capital oaxaqueña.

El 17 de julio dos taxistas fueron asesinados a balazos en Tuxtepec, en la región de la Cuenca del Papaloapan. Fueron identificados como Armando Uscanga Luna y Félix José Gregorio.

Organizaciones violentas

Así como taxistas han sido víctimas de la delincuencia, hay transportistas de organizaciones quienes han generado disturbios en la entidad.

Tal es el caso de la Confederación de Trabajadores de México y el Sindicato “Libertad”, quienes han destacado por sus acciones violentas en Oaxaca; el caso más reciente fue el pasado 15 de mayo de este año donde un enfrentamiento ocurrido al poniente de la capital oaxaqueña frente al monumento a la Madre, dejó como saldo una persona fallecida y daños materiales a cinco vehículos, entre ellos dos taxis calcinados.

La persona fallecida en la zona fue identificada como Elfego Hernández Serrano, de 31 años. Por estos hechos no hubo ningún responsable detenido.

Y pese a estos actos delictivos hasta ahora no se ha revocado ninguna concesión a organizaciones responsables.

De acuerdo con el titular de Sevitra, Francisco García López, de diciembre de 2016 a la fecha solo existen ante la Fiscalía General de Justicia cinco denuncias penales contra taxistas acusados de incurrir en algún delito, pero será después del dictamen que se dicte para conocer si se comenzaría con algún procedimiento de revocación de concesión.

Entre estos cinco casos se encuentra el del conductor de un taxi del sitio San Dionisio Ocotepec, acusado de maltrato animal, luego de haber atado a una cachorra a la cajuela de su unidad para arrastrarla por varios kilómetros sobre la carretera federal 190 que conduce a Tlacolula. El hecho sucedió el 4 de junio.

Asimismo la denuncia de una joven quien acusó a un taxista del sitio “Del Valle”, de intento de abuso sexual el 1 de julio de este año a la altura del Panteón General en la capital de Oaxaca.  
 

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