estados@eluniversal.com.mx
Perder a un hijo es como si te quitaran una parte de tu cuerpo, es muy doloroso, y se hace más fuerte el dolor por no tener los recursos ni el apoyo de las autoridades para la búsqueda, lamentó Irma Yolanda Pérez Morales, integrante de la Doceava Caravana de Madres de Migrantes Desaparecidos en México.
La mujer, originaria de Guatemala y quien arribó a Reynosa con la caravana Buscamos Vida en Caminos de Muerte, denunció que en México y Tamaulipas las autoridades les han cerrado las puertas de las prisiones para buscar allí a sus hijos.
Irma Yolanda no encuentra a su vástago Estuardo García Pérez (hoy de 33 años), quien salió de Guatemala el 10 de noviembre de 2010 rumbo a Estados Unidos en busca del “sueño americano”, debido a que la delincuencia asesinó a su padre al no poder pagar una extorsión y su hogar se quedó sin sustento para alimentar a sus 12 hermanos.
Narra que ella la última vez que tuvo contacto con su hijo fue a finales de noviembre de ese año, cuando él viajaba por territorio veracruzano.
Fue hasta principios de diciembre cuando se enteró por medio de un programa internacional de televisión Primer Impacto que a su hijo El Gerber lo habían detenido en Tamaulipas, cuando viajaba junto a sus amigos en una combi.
Por ello acudió al Movimiento Migrante Mesoamericano para pedir ayuda y poder viajar a México par buscar personalmente al jóven.
Hoy aquí en México, relata, es muy devastador el peregrinar, porque no traen dinero ni el apoyo suficiente de las autoridades migratorias para realizar a fondo su búsqueda.
Reveló que las autoridades mexicanas sólo les dieron un permiso para que tres personas viajaran a Tamaulipas para representar a todas las madres de migrantes desaparecidos en la búsqueda de sus seres queridos.
Asegura que la PGR en la delegación de Tamaulipas les aceptó las denuncias, ahora sólo piden a las autoridades que las ayuden a encontrarlos “para quitarnos este dolor del corazón”.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]














