aridiana.banos@eluniversal.com.mx

Para Eduardo España llevar a escena la obra Felices fue un acto de soberbia de su parte, porque escribió el libreto, dirige, produce y actúa, pero era un proyecto que necesitaba hacer para recuperar la felicidad.

“Esto se lo dedico a Ranferi Aguilar que fue mi pareja; una vez estando enfermo me dijo ‘le voy a echar ganas y quiero conocer Disneylandia’, y ya no la conoció; su partida a me dejó muchas lecciones, amor, me dejó la tarea de descubrir todos los días distintas formar de conocer Disneylandia”.

Esta puesta en escena llevó a España a tomar desde clases de dramaturgia con Alejandro Ricaño hasta realizar entrevistas a especialistas de diversas ramas de la psicología; le tomó tres años concretar el trabajo.

“Lo que se plantea es decir, vete en paz, cuando te caiga el piano encima o te detecten una enfermedad, vete en paz”.

Así surgió Felices, la historia de un viejo escritor de libretos a quien le detectan una enfermedad terminal, por lo que decide pasar sus últimos días en una casa en la playa, viendo el atardecer; mientras llega el momento final el testimonio de vida de varios personajes y su concepto de felicidad pasa ente los ojos del espectador.

En escena Lalo España se desdobla en 12 papeles y todos tienen algo que ver con la vida real del actor. Felices se encuentra en temporada en el Foro Lucerna, ocupando buena parte del tiempo de Lalo España, pese a que alterna presentaciones en distintas plazas de su espectáculo Doña Márgara y sus vecinos, que es el proyecto que lo provee de capital según palabras del actor, además de la filmación de una película titulada Placa de acero y el estreno de otra, Cómo matar a un marido muerto, donde comparte créditos con Mara Escalante.

Google News

Noticias según tus intereses

[Publicidad]