La noche del martes se cerró una página en la historia del teatro en México, después de 63 años de albergar en sus instalaciones obras de todos los géneros, el Teatro Arlequín cierra sus puertas, pero no para siempre sino por 18 meses, tiempo en el que sufrirá una remodelación a gran escala y reabrir como el Nuevo Teatro Arlequín.

"Es una sensación muy extraña el cerrar este espacio donde empezamos, donde conocí a toda la gente con que trabajo, que sea el fin de un ciclo para dar vida a uno nuevo, mucho más grande, mucho más potente, en un lugar privilegiado de la Ciudad de México y dándole vida a un teatro iconico para una nueva etapa", comentó el productor Alejandro Calva, actual dueño del Teatro Arlequín.

Para bajar por última vez el telón,  Calva pensó en un padrino con una larga trayectoria en teatro y televisión, Jorge Ortiz de Pinedo, quien aplaudió esta iniciativa. "Hay una tristeza natural en cerrar un local, un teatro tan tradicional como es el Arlequín, pero también hay una gran felicidad por saber que en este mismo lugar se va a levantar otro recinto que va a llevar el mismo nombre del Arlequín", dijo Ortiz de Pinedo.

También subrayó que esto es lo que se debe hacer cuando se cierra un recinto de esta clase, es la obligación de autoridades o particulares abrir uno nuevo, además recordó que su padre Óscar Ortiz de Pinedo, pisó ese escenario en varias ocasiones.

La puesta en escena La Dama de Negro, inició sus andanzas en ese espacio hace 22 años y por tal motivo fue la elegida para dar la última función del Teatro Arlequín. "Hoy se cierra un ciclo muy especial, un ciclo del visionario, del que confió en Carlos Bracho y su servidor para montar la obra, el que confió cuando todos los productores dudaron, cuando el Teatro Arlequín era, es un teatro de gran historia, y de grandes comedias, cómo iba a haber una obra de terror en México, ese productor viene 22 años después y compra éste teatro", expresó Rafael Perrín de Antonio Clava y su nueva etapa en el Arlequín.

Antonio Clava explicó que la remodelación de este recinto no contempla derrumbarlo totalmente, sino ver que áreas pueden conservarse y aprovecharlas en el nuevo proyecto, que contempla dos salas, la principal con un aforo de 800 butacas, y otra pequeña con 300 localidades, además firmarán un convenio con el estacionamiento del Monumento a la Madre, para que presten en el servicio al público que asista al Arlequín.

El productor señaló que se está preparando una memoria fotográfica del teatro, para que la gente conozca su historia, de igual forma se conservarán las placas de las obras que ahí se presentaron. Para ir de acuerdo al momento, el productor, el elenco de La Dama de Negro, Jorge Ortiz de Pinedo y el delegado en la Cuauhtémoc,  Ricardo Monreal, desvelaron la mitad de una placa, que dejó testimonio de ese momento histórico y velaron la otra parte, que será descubierta cubana se inauguré el Nuevo Teatro Arlequín.

"Esto no es una historia que termina, es una historia que comienza, pensamos que era bueno hacer en vez de una placa, hacer media placa que cuente la historia desde 1953, con la primer función que hubo en este teatro que fue La obra soñada, y esperar la otra mitad, cuando esté el teatro renovado y construido", comentó Antonio Calvo.

El delegado en la Cuauhtémoc señaló que este proyecto formará parte de una renovación de ese corredor cultural (Condesa-Roma-Juárez-Tabacalera), que también contempla la reapertura del Frontón México el próximo 20 de noviembre, un plan que se llevará un presupuesto de aproximadamente 100 millones de pesos. Ortiz de Pinedo explicó que Silvia Pinal, que iba a ser también madrina, no pudo estar presente porque se sintió un poco indispuesta.

Acto seguido Jorge Ortiz de Pinedo y Ricardo Monreal tomaron la cortinilla de terciopelo rojo y cubrieron la placa, "vamos a cerrar este teatro, para abrir otro teatro", dijo el actor de Una familia de diez, para dar por terminado un acto que da punto final a una época.

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