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Elizabeth Dupeyrón necesita un proyecto que la sacuda porque emocionalmente no se encuentra bien desde la muerte de su hijo, ocurrida los primeros meses de 2015. La situación la ha alejado de la actuación, que es su pasión desde niña, aunque tiene la certeza que en algún momento podrá sanar sus heridas.
“Traigo un duelo y un malestar que no he podido sanar porque mi herida sangra y no es cuestión de mente, no es de razonamiento o inteligencia. Simplemente una herida que quieres cerrar pero ahí está, en el dolor no se manda. Tengo contrato con Televisa y sigo teniendo exclusividad, no la que requiero”, confió en entrevista.
Propuestas le han llegado de algunos productores, dice, pero no se le hacen tan interesantes o la motivan lo suficiente para regresar al mundo de la televisión.
“Quiero que salga alguien que me diga: ‘ya Elizabeth, así te quiero como estás’. De pronto hago algo para no perder una imagen, pero creo a pesar de todo, puedo hacer mucho más, lo que pasa es que tengo que separar mis cosas personales y ahorita estoy muy empapada en estas circunstancias”.
Toda madre esperaría que sus hijos sean los que las vean partir, pero en el caso de Elizabeth el proceso fue al revés. Ramsés Alí Márquez Dupeyrón tenía 39 años cuando decidió acudir a un centro de sanación ubicado en Tepoztlán, Morelos, pero no salió vivo.
Para su madre, los hechos son claros, se trató de un asesinato y no una negligencia y explica el por qué.
“Si yo te vendo un curso de sanación y en ese curso te doy un brebaje que para ti es veneno, entonces lo que tengo que hacer es atenderte con alguien capacitado, siendo que sé que soy un charlatán y no soy médico.
“Te llevo a un dispensario público, le hablo a tus familiares que te atiendan, pero no te guardo en una habitación durante tres días hasta que mueras. No llamaron a nadie ni lo auxiliaron, le dieron respiración artificial y le fueron a comprar los sueros que pedía a la farmacia”, dijo con los sentimientos a flor de piel.
Ella misma se pregunta la razón y también tiene una respuesta: el nombre de Mariana Colosio, hija de Luis Donaldo Colosio, está involucrado. Ahora con una denuncia interpuesta espera respuesta de las autoridades, que afirma no han hecho más que archivar el caso sin una sanción ni llamar a declarar a los inculpados.
“La justicia y las leyes de nuestro país son de dar vergüenza, son aberrantes. Es un monstruo de impunidad enorme porque en los ministerios públicos se dedican a escribir y archivar demandas. No acaban de integrar o resolver porque ellos lo que quieren es que la gente se canse.
“Ser delictivo es un gran negocio en este país; están acostumbrados a la ley del diablo y no a la ley de Dios, a mover las leyes para la mentira. Están creciendo los cuerpos policiacos de la manera más exorbitante con un desgaste de la economía brutal y la Procuraduría es ineficiente; desde que llegas sientes que hay una protección para el inculpado que no conocen”.
Y hace un llamado a los jefes de las dependencias gubernamentales: “¿dónde están los permisos en esa casa?”, pregunta.
La actriz de Televisa quiere llegar a la verdad y piensa que además de la muerte de su hijo dejaron un daño profundo en toda su familia.
“Entró un muchacho lleno de vida porque mi hijo era de gimnasio y por eso resistió tanto, pero fueron tres días que lo tuvieron en agonía”.
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