Más Información

Morena en San Lázaro cierra filas con Claudia Sheinbaum por reforma electoral; Monreal reconoce que no hay acuerdo con aliados

Gurría Treviño, salario mensual equivalía al de dos presidentes de México; se jubiló a los 43 años con jugosa pensión

Familiares del matrimonio poblano asesinado exigen agotar todas las líneas de investigación; "no descansaremos hasta obtener verdad y justicia"

Cae jefe operativo del CJNG, junto a 13 presuntos secuestradores en Veracruz; liberan a una persona privada de su libertad

Investigan desaparición del hijo del exsenador Jorge Luis Preciado tras localizar su auto calcinado; revisan cámaras de la zona
samantha.guzman@clabsa.com.mx
Este año, Puebla estrenó museo. No luce precisamente antiguo, pero sí espectacular. Además, celebra una época determinante a nivel internacional: el barroco. Fue diseñado por el japonés Toyo Ito, quien ganó el premio Pritzker, galardón conocido como el Nobel de la arquitectura.
El Museo Internacional del Barroco (mib.puebla.gob.mx) fue inaugurado en febrero. Se centra en las implicaciones sociales de este periodo histórico y sus manifestaciones artísticas: de la música y pintura, hasta la decoración y la moda. Presenta varios recursos audiovisuales, y su colección abarca obras locales e internacionales. Para el edificio, Toyo Ito creó espacios fluidos y luminosos. La estructura alude a temas que están presentes en el barroco, como la relación del hombre con Dios.
Tragos con historia
Después de visitar el museo, ve a Moyuelo (moyuelo.com.mx), a 10 minutos del Zócalo. Su especialidad son las tradicionales cemitas, pero con ingredientes novedosos, como pato confitado. Otra opción es La Noria (restaurantelanoria.com), a 20 minutos del centro. Se especializa en platillos típicos, entre ellos chalupas y mole poblano.
Para bajar la comida, puedes tomar el tour de cantinas tradicionales del Turibús (turibus.com.mx), que se realiza los viernes y sábados, e inicia en el Zócalo. Recorre cuatro bares emblemáticos de la ciudad. Incluyen degustaciones.
La Pasita es un negocio de licores con un siglo de existencia. Su bebida insignia lleva el nombre de la cantina, y es un licor de uva pasa que se toma con un pedacito de queso; tiene un sabor muy dulce y fuerte a la vez.
El autobús se detiene en La Generala para comprender un poco sobre el proceso de elaboración del pulque. Prueba los curados de piña y zarzamora. Hay que dejar espacio para la sangría de La Terminal y puedes seguir la fiesta en La Casa del Conde de Ovando.
Y para descansar, el hotel boutique El Sueño (elsueno-hotel.com), alojado en una propiedad del siglo XVIII, en el centro histórico. Tiene 20 suites; cada una está dedicada a una mujer que destaca en el ámbito artístico. También posee una terraza con vistas hacia la Catedral.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]









