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edgar.luna@eluniversal.com.mx
Ciudad Universitaria volvió a pesar y es que Pumas en su casa y con su gente se hizo respetar otra vez.
En duelo de tú a tú, de toma y daca, se impuso con autoridad al Toluca, con lo que festejó los 200 juegos como director técnico en Primera División de Guillermo Vázquez Herrera.
Pero para el frío Vázquez Herrera, fue un juego más de un domingo cualquiera. Apenas gritó el 1-0 convertido por Ismael Sosa, quien entró caminando al área para rematar un centro de Fidel Martínez. Ni siquiera se levantó de su asiento cuando Cristian Cueva le quebró la cintura a Marcelo Alatorre para fusilar a Palacios y empatar el juego y no se movió cuando Sosa, otra vez, puso en ventaja a los felinos a gran servicio de Javier Cortés.
Pero cuando vio la gran jugada del tercer gol universitario, sacó al Puma que lleva dentro. Sosa robó, cruzó el campo para llegar al área, cambió el juego para Ludueña quien de primera puso el balón en el área para Cortés que retrasó a Eduardo Herrera quien de botepronto disparó para sentenciar el juego.
Ahí, Memo Vázquez, mostró que tiene emociones, que es humano.
Enrique Triverio, quien se cansó de fallar todo el juego, anotó el segundo de los Diablos en medio de un tira-tira, pero era muy tarde.
Un domingo cualquiera en C.U., para Memo, quien ni enterado estaba que cumplió 200 juegos como entrenador. Alguien dice, que cuando lo supo, apenas esbozó una sonrisa.
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