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Una en un millón

Su belleza fúlgida encaja como anillo al dedo con su imponente personalidad. La top model Karen Elson rompe todos los esquemas

En los últimos años, la modelo ha enfocado sus esfuerzos al altruismo, colaborando con organizaciones como Many Hopes
En los últimos años, la modelo ha enfocado sus esfuerzos al altruismo, colaborando con organizaciones como Many Hopes
De última 21/11/2015 02:00 Cristian Arciniega Actualizada 02:00

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“Nunca habrá otra como Karen Elson”, declaró el director de Chanel, Karl Lagerfeld, y tiene razón. Esta británica, de piel blanca como fantasma e inquietante personalidad, siempre se destacó del resto. Fue a los 16 años cuando un agente la descubrió en su natal Manchester, Inglaterra. Tan sólo unos meses después, la joven se encontraba ya sobre las pasarelas en

París y Londres.

Una portada para Vogue Italia, realizada en 1997 por Steven Meisel, terminó por abrirle las puertas. Bajo el encabezado Le Freak, Elson presumía una controvertida transformación de belleza: cejas depiladas y una refulgente cabellera roja. Los contratos no tardaron en llegar: todos recurrieron a los servicios de esta guapa pelirroja, quien siempre se distinguió de sus contemporáneas: Angela Lindvall, Gisele Bündchen y Liya Kebede.

Tan bella como única.

En 2005, la maniquí hizo una pausa para contraer nupcias con el vocalista de la banda The White Stripes, Jack White. La pareja se casó a bordo de una canoa por el Amazonas y, luego de unos meses, recibieron a su primogénita, Scarlett Teresa. Durante seis años sostuvieron un matrimonio estable, que tuvo como fruto un segundo hijo, Henry Lee. Un día, lamentablemente, la felicidad salió por la puerta.

Elson y White anunciaron su separación amistosamente en 2011. Incluso decidieron celebrar el suceso con una gran fiesta. Su proceso de divorcio, empero, los llevó del amor al odio. La disolución del matrimonio llevó más de dos años, tiempo en que la modelo solicitó una orden de restricción en contra de White, a quien señaló de ser un padre poco preparado, tener un carácter violento y amenazarla a través de correos electrónicos.

Tras el juicio, la británica obtuvo la tutela de sus hijos y se estableció que el guitarrista podría convivir con ellos 150 días al año. Gracias a su relación, Elson alimentó su pasión por la música, que la ha llevado a lanzar producciones musicales como The Ghost Who Walks, un álbum de género folk cuyo nombre hace referencia al apodo que recibía la maniquí en la escuela.

En los últimos años, la modelo ha enfocado sus esfuerzos al altruismo, colaborando con organizaciones como Many Hopes, encargada de construir hogares y escuelas para los niños en Kenia. Su labor le ha valido distinciones como el premio Harper’s Bazaar a la Mujer del Año 2015, el cual le fue entregado hace unas semanas. El “káiser” no se equivoca: como Karen Elson, ninguna.

 

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