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Después de tres años y 9 meses, la escultura ecuestre de Carlos IV volvió a ver la luz.

La secretaria de Cultura federal, , y el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, , encabezaron esta mañana la develacion de la escultura conocida como , después de que en 2013 fuera dañada con ácido nítrico durante una fallida intervención.

La cubierta blanca que desde el domingo envolvía a la obra de Manuel Tolsá fue retirada ante la presencia de los medios de comunicación.

Después de la develación, en el Patio de los Leones del Museo Nacional del Arte , las autoridades destacaron los trabajos de restauración que realizaron los especialistas durante siete meses.

María Cristina García Cepeda aplaudió la recuperación de esta escultura que, dijo, es un símbolo de la capital y que "ha sido testigo de la historia de México, de la vida cotidiana".

El Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, señaló que con la recuperación de esta escultura dañada en 2013 por una empresa contratada por el gobierno capitalino se da realce al patrimonio de la Ciudad. Su restauración, dijo, permitirá a la Plaza Tolsá tener gran convocatoria de la ciudadanía.

En la obra se realizó el hallazgo de una cápsula del tiempo introducida en los 70 para dar fe del traslado de la escultura de su vieja glorieta a la plaza Tolsá, en la calle de Tacuba. Monedas de la época, documentos y planos de la Ciudad de México forman parte de los objetos que resguardó la pieza y que se deterioraron por las filtraciones de agua que tuvieron los cilindros en que se introdujeron los materiales.

Tras una estabilización, los documentos antiguos reposarán junto con nuevos documentos y objetos que atestiguan la intervención hecha entre 2016 y 2017.

El equipo interdisciplinario del INAH realizó una serie de análisis y estudios que permitieron obtener un diagnóstico del estado de los componentes de la obra y su tratamiento posterior.

El monto de inversión para la restauración de la obra de Manuel Tolsá fue de 7.5 millones de pesos. En 2013 tuvo una intervención inadecuada con ácido nítrico que afectó a la estatua.

La Escultura Ecuestre de Carlos IV ha sido restaurada a partir de la atención puntual de la pieza metálica, el núcleo del basamento y el recubrimiento pétreo del pedestal.

La restauradora Liliana Giorguli Chávez y el arquitecto Arturo Balandrano Campos, titulares de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) y de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos (CNMH), no dudan en calificar este proyecto como ejemplar y paradigmático, de modo que se constituye como un precedente a nivel nacional e internacional.

nrv

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