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Las "Escaleras Selarón", una escalera de cemento en el centro de Río de Janeiro decorada con coloridos azulejos por el ceramista chileno Jorge Selarón, fueron declaradas hoy como patrimonio público de esta ciudad brasileña por su interés histórico.
La ley que convierte al importante punto turístico del centro de Río de Janeiro en un patrimonio de la ciudad fue publicada este miércoles por el Diario Oficial del Municipio.
"Las escaleras son un monumento para la ciudad. Ellas se identifican totalmente con Río de Janeiro y con (el barrio de) Lapa", afirmó el concejal Jefferson Moura, del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y autor del respectivo proyecto de ley.
Según el legislador, con las cerámicas que usó para decorar las escaleras, Selarón las introdujo en las guías turísticas de la ciudad.
Las escaleras son una de las principales vías de comunicación entre Lapa, el barrio bohemio del centro de Río de Janeiro, con Santa Teresa, el considerado "Montpellier" carioca por sus edificaciones antiguas y la concentración de estudios artísticos.
Tras ser declarada patrimonio, la escalera ya no puede ser demolida ni sufrir reformas que cambien sus características artísticas o arquitectónicas.
"Se trata de una intervención artística que tiene que ser preservada. Con ese reconocimiento, también homenajeamos al artista", según el concejal.
Jorge Selarón fue hallado muerto en enero de 2013 en los peldaños de su famosa obra en un crimen ocurrido en extrañas circunstancias y que se atribuyó inicialmente a un colaborador de su taller que supuestamente lo había amenazado pero que después fue descrito como un suicidio.
El chileno se instaló en Río de Janeiro en 1983 y siete años más tarde, por iniciativa propia, comenzó a decorar con azulejos de colores vivos las escaleras de la calle Manoel Carneiro.
El artista sustituía a menudo muchos de los azulejos que decoran los 215 peldaños de la escalera y, con el tiempo, fue incorporando piezas cerámicas procedentes de ciudades de todo el mundo que él mismo fue comprando en sus viajes o que regalaron los turistas que visitaban las escaleras.
rqm
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