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Searching: ¿nace un nuevo género?

Si con The Blair Witch Project nacía el llamado found footage (cine cuyas imágenes simulaban las de un video casero) a esto se le comienza a denominar como screen movies: películas narradas a partir de lo que se ve en nuestras computadoras.
Searching: ¿nace un nuevo género?
21/09/2018
14:09
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¿Qué tanto se podría saber de nosotros con sólo explorar nuestra computadora, nuestro celular y nuestras redes sociales? Es muy probable que nuestra huella digital diga más de nosotros que las evidencias físicas de nuestra vida real por lo que, en el caso de estar extraviado, resulta coherente que la investigación se enfocara, primero, en buscar pistas dentro de nuestra existencia digital.

 

Esta es la premisa base de Searching, la ópera prima de Aneesh Chaganty -ganadora del premio del público en Sundance 2018- donde David (John Cho) es el padre viudo de una adolescente de 16 años, Margot (Michelle La), quien una mala tarde ya no regresa de la escuela.

 

David hace las llamadas de rigor, pero ya en la franca desesperación, decide tomar la investigación por sus propias manos, al fin que ahí está todo: la vieja laptop de su hija, su cuenta de Facebook, sus correos, los chats, etc. Consultando las fotos de su perfil y platicando con sus amigos se da cuenta que Margot no es precisamente popular en sus clases, lo cual sólo eleva sus sospechas de que algo fatal le haya ocurrido.

 

Hasta aquí, estamos en terrenos conocidos de cintas con la misma temática como Hardcore (Schrader, 1979), Frantic (Polanski, 1988), o incluso la más reciente (y ya de cierto culto) Taken (Morel, 2008). La diferencia con Searching radica en la forma, y es que toda la historia se va narrando no a través de fotogramas propiamente dichos sino de las pantallas con las que David va interactuando. El inicio de la cinta muestra el clásico menú de entrada de Windows 98, la creación de la cuenta familiar, la transferencia de los primeros videos de la recién nacida Margot, las fotos en el hospital de su mamá, su obituario, etc. Se trata de episodios de vida que se van contando a través de las pantallas con las que interactuamos día a día.

 

Estamos pues ante lo que probablemente sea el nacimiento de un género. Si con The Blair Witch Project nacía el llamado found footage (cine cuyas imágenes simulaban las de un video casero hecho en la vida real) a esto se le comienza a denominar como screen movies, siendo un primer ejemplo Unfriended(Gabriadze, 2014), cinta de terror donde un grupo de amigos recibía extraños mensajes por chat referentes a cierta víctima de bullying cuyo video suicida se hiciera viral en la red.

 

El productor de aquella cinta, Timur Bekmambetov (director del popular díptico vampiresco Day Watch / Night Watch), es también productor en esta que se podría catalogar como thriller pero que sigue al pie de la letra la técnica de la narrativa a través de pantallas digitales. Y lo cierto es que el truco funciona la mayor parte de la película, ya sea mediante la cámara web de un facetime, ya sea mediante los siempre convenientes videos de Facebook o Youtube, los mensajes en Tumblr, un historia de pagos en Paypal o las historias de Instagram. David va uniendo las piezas de este rompecabezas sin que nuestros ojos se despeguen de las pantallas de su computadora, su celular o incluso de la imagen que capturan un par de cámaras GoPro ocultas.

 

Puesto en palabras, la idea francamente no parece buena. Esto es algo que definitivamente no debería funcionar. Y sin embargo… lo hace. El relato de esta búsqueda frenética se narra con efectividad mediante una inteligente cumplimiento de las reglas de este nuevo género mediante un un guión escrito por el propio director (junto con Sev Ohanian) que sabe generar momentos de buena tensión sin que el mecanismo narrativo se vuelva el protagonista: todo el tiempo lo que importa es saber dónde está Margot y pensar en las terribles posibilidades que se van abriendo frente a nosotros al explorar su vida digital.

 

La película termina con un giro de tuerca bastante gratuito pero, al llegar ese momento, la cinta ya nos tiene atrapados. Si bien el guión de Aneesh Chaganty sabe generar tensión, desperdició varias oportunidades en la crítica a nuestros vicios digitales, la obsesión con las redes, la soledad digital, etc. Es un ejercicio interesante que necesitaría provocar más ideas antes que reacciones para, entonces sí, convertirse en un género de peso y no una simple curiosidad pasajera.

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Crítico de cine con 9 años de experiencia profesional. Ha colaborado en revistas y periódicos como 24 Horas, Newsweek, Chilango, Quién, Esquire, Cambio, entre otros.
 

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