La dramática historia del entrenador con coronavirus y cáncer

Jorge Azair, coach de la Selección Mexicana de voleibol de sala, ya gana la batalla al virus, pese a sufrir cáncer en el sistema linfático

Coach de la Selección Mexicana de voleibol combate en soledad el coronavirus
Especial
Universal Deportes 12/05/2020 23:58 Alain Arenas Actualizada 10:36

Los momentos más complicados en la reciente hospitalización de Jorge Azair, entrenador de la Selección Mexicana de voleibol de sala, comenzaban cuando el personal del Hospital Universitario de Nuevo León apagaba las luces del piso en el que era tratado.

La tos lo despertaba por las madrugadas y le impedía volver a dormir. Luego, tenía que lidiar con su mente. Eran las complicaciones del Covid-19. “Lo más difícil de esas noches era la soledad, porque llegaba a pensar muchas cosas negativas.

Estuve en un cuarto aislado cubierto de plástico, sin hablar con nadie más, salvo el personal médico”, recuerda, en entrevista con EL UNIVERSAL Deportes.

 

 

Azair cree que contrajo el nuevo brote de coronavirus el mes pasado, durante un viaje a la Ciudad de México, el epicentro de la epidemia en el país. Cuenta que viajó para cuidar de su madre, quien se sometió a una cirugía de emergencia.

“Me dio tos y no le di importancia, pensé que era el cambio de temperatura. Un primo me recetó un jarabe. Pensé que eso era suficiente, pero no”, relata el coach, quien también padece cáncer en el sistema linfático.

Regresó a Monterrey. Tuvo fiebre y le dolió la espalda, aunque ahora sospecha que no era un dolor muscular lo que sufría, sino malestar en los pulmones.

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“Acudí a una clínica. Me hice la prueba y dio negativo, pero mantenía los síntomas. Fui a otra y me dijeron que di positivo. Ya no me dejaron salir. De ahí me trasladaron al hospital OCA, donde estaba en cuidados intensivos. En tres días me gasté los ahorros que tenía”, sostiene.

Sufriendo los síntomas, pidió que lo trasladaran al Hospital Universitario, donde pasó la mayoría de la hospitalización, y sus largas noches, internado, para superar el Covid-19. “Estoy bien, puedo respirar. Ahora sólo debo  superar otros 14 días de cuarentena, pero en casa, con mi familia”, dice.